Motores & Tendencias: MOT-01

No bajan los brazos

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El grupo Nation-Escobar realizó inversiones importantes en plena crisis.

La depresión económica golpeó duramente al mercado automotor. Los concesionarios se acomodan como pueden. Pero falta un modelo económico que reactive.


La primera frase que suelta Miguel Alberto, gerente general del grupo Nation-Escobar, grafica la situación actual de los concesionarios. "Este es el peor año de los últimos tiempos; es inédito, volvimos a índices mensuales de venta de autos cero kilómetro que nos hacen retroceder 40 años".

Es por eso que, ante semejante panorama, parece eclipsarse la gran inversión que el grupo volcó en edificios, tecnología y capacitación en los últimos meses, incluso en uno de los momentos más críticos de la historia del país.

"Siempre apostamos al futuro de la región", señala el ejecutivo del grupo que se encarga de vender marcas de gran prestigio en el mercado automotor: Fiat, Alfa Romeo, Peugeot, Citroen, Ford, Volkswagen y Land Rover.

"Con mucho sacrificio y esfuerzo hemos aprovechado las buenas gestiones de ventas en años anteriores y reinvertimos las ganancias renovando edificios, incluso inaugurando locales a fines de 2001 y principios de 2002 como los de Citroen, Fiat y Land Rover. Antes, invertimos en el taller de Peugeot y en el remodelamiento de Escobar Peugeot-Volkswagen. Avanzamos en estructura, tecnología y capacitación para mayor atención del cliente y para que Santa Fe tenga lo mejor". Además, el grupo inauguró el local de Peugeot en Reconquista y la concesionaria Citroen en Paraná, con local, taller y anexos para ventas de usados.

Sin embargo, la crisis golpeó muy fuerte este año. "El mayor problema que se presenta es el de no tener un rumbo económico en el país, lo que genera gran incertidumbre en la gente. Los autos han tomado valores que, si bien son bajos en dólares, se han vuelto excesivos en pesos y, por lo tanto, la venta en estos 6 meses de 2002 han sido muy bajas, lo que se suma a un 2001 que no fue bueno y que proyectó una baja que ya se venía observando desde 1999".

Corralito y bonos


La apertura del corralito para la compra de autos cero kilómetro significó un repunte en las ventas de todas las marcas entre el 10 de marzo y el 10 de abril. "Mucha gente, desesperada por el congelamiento de depósitos, adquirió autos, algunos de los cuales ni patentó. Hoy todavía tenemos unidades a la venta en consignación por parte de ahorristas que no querían el auto sino una manera de salir del corralito".

El nuevo plan Boden, que impulsa el ministro de Economía Roberto Lavagna, podría generar una posibilidad de incremento de ventas, "pero hasta el momento ninguna terminal ha dicho que aceptará los bonos".

La venta de cero kilómetro es clave para cualquier concesionaria, incluso se vuelve determinante en la confección del punto de equilibrio (el número de unidades necesarias para cubrir, con las contribuciones marginales, los costos fijos). "Como los precios en pesos de los autos nuevos subieron hasta un ciento por ciento, la brecha con los usados se hizo muy grande".

Problemas de costos


Alberto comentó que "las estructuras de los concesionarios son grandes, por lo general y la falta de ventas hace que los costos muchas veces no se puedan soportar. Los concesionarios pierden dinero, no le encuentran la vuelta a la situación, hay una gran falta de financiación y los elevados precios de los cero kilómetro quedan fuera del alcance de la gente, a la que se le siguen disminuyendo los ingresos. Eso provoca una retracción muy grande y hace que las concesionarias tengan que reducir estructura para sobrevivir el mayor tiempo posible y continuar dentro del rubro".

Si bien no se observan perspectivas ni horizontes por la falta de un modelo económico del país, los concesionarios tenían esta semana un importante encuentro en Santa Fe, organizado por la Acara (Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina) para ver cuáles son las posibles salidas.

"Las terminales están a la defensiva y soportan gran parte de sus gastos con exportaciones, cosa que los concesionarios no estamos en condiciones de hacer porque dependemos del mercado interno. Por lo tanto, por ahora sólo podemos reducir costos y esperar que haya más claridad y mayores perspectivas de avanzar", concluye Alberto.

Preocupante


El presidente de Acara (Asociación de Concesionarios de la República Argentina), Abel Bomrad, señaló que "estimábamos vender 8 mil unidades por mes y sólo se venden 500. Si el gobierno no modifica su política de ayudar a los bancos en vez de preocuparse por la industria y las Pymes, en 2 meses cierran 400 concesionarias y quedarán en la calle 12 mil trabajadores, con lo que la crisis se va a incrementar irremediablemente".

Abrupta caída


El desmoronamiento de las ventas mensuales de unidades cero kilómetro en algunas concesionarias de Santa Fe se acerca al 90 por ciento si se lo mide en promedio con meses del año 1999. Incluso el último mes se produjo una importante caída porcentual con respecto a mayo.

El segundo trimestre de 2002, en tanto, marcó una caída superior al 70 por ciento comparado con trimestres anteriores (ya sea de 2001 o de 1999). El primer semestre, en cambio, denuncia un derrumbe superior al 50 % con relación al primero de 2001 y de más de un 60 % con respecto al primero de 1999.