Altuna retoma el tema de la marginalidad a propósito de una aseveración de la periodista.
"Me quedé -señaló- con su apreciación de que habíamos hartado al productor. Yo como tal perdía plata haciendo leche. Ahora, esto ocurrió ¿por la situación de la industria o de un país?
"Nos preparamos para ir al mundo con calidad de leche y mejorando la tecnología de conocimiento para nuestro sector. Llegamos a los 10.500 millones de litros de leche, pero fue el país que no acompañó.
"Si invertimos 200 millones de dólares en recibir leche fue porque los productores venían creciendo y los acompañamos en esa expansión, pero luego no tuvimos política. Nueva Zelanda no tuvo problema en devaluar su peso para seguir acompañando a su industria como país, en el mercado internacional.
"No es lindo recibir las culpas cuando uno apostó a crecer.
"Tenemos una memoria demasiado frágil y no nos acordamos de la Ronda Uruguay 86. Allí se decidió que Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Uruguay iban a ser los proveedores naturales por las condiciones productivas que tenían; entonces, no nos quedamos en el discurso. De 6.000 millones de litros llegamos a los 10.500 millones. La industria se preparó para procesarla. Hubo que financiar ese mayor volumen de leche que teníamos, y resulta que cuando apostamos a un negocio en el mercado internacional debimos quedarnos en el mercado interno.
"Quienes apostaron, quienes acompañaron son las empresas que están también con el problema de deuda. Si nosotros hubiésemos comprado leche, lo hubiéramos hecho en la medida que lo necesitábamos. Es lo que no sabe diferenciar mucha gente. A veces no se informa sino que se desinforma".
Altura prosigue: "A veces se escucha la empresa privada es la eficiente y la cooperativa es la ineficiente. Nosotros recibimos leche. La empresa privada compra la materia prima en función de las necesidades que tiene de retorno de negocio. Pero nosotros no le podemos decir a un socio: no te retiramos más la leche.
"Es cierto, como usted dice que el mes de febrero, SanCor no lo pudo pagar y, ahora, lo está haciendo en cuotas. Pero SanCor no es una empresa privada sino una cooperativa y es resultado de su comercialización.
"Veníamos de una integración que íbamos a tener con Milkaut. Pagamos unos 70 millones de dólares en Obligaciones No Negociables por créditos de exportación, porque teníamos una financiación de la CFI; no hace falta que cuente lo que ocurrió en este país el 20 de diciembre, y no hace falta que le cuente el esfuerzo que hicimos tomando el dinero de los productores y de los proveedores para cancelar esos 70 millones.
"En un reportaje creo que expresé que no quería que me aplaudieran, pero nos quedamos sin caja y sin crédito; teníamos que cubrir los cheques posdatados de 180 días y debíamos cubrir urgencias para poder seguir con la línea de producción. El que nos vendía a 90 días nos dijo: nos depositás y luego te damos los envases. No hubo un país normal y no voy a dejar de reconocer que el productor estaba produciendo a pérdida".
-Su análisis es correcto, pero el problema con los productores y el precio que le pagaba comienza antes del 20 de diciembre de 2001.
-Hubo condiciones de mercado. Este estaba sobreabastecido y había una imposibilidad de salir con negocios. No fue una cuestión de la industria. La nuestra es una empresa de productores.
La industria no ganaba plata y el productor perdía plata. Algo del tema conozco porque siempre en mi casa hubo vacas; no soy un tambero de oportunidades.