"Escribo para viajar", confiesa el personaje de uno de los textos de
Tal como se especifica en determinado momento
Sigue explicándosenos que este género ficcional (en su doble sentido, de ser ficción y trabajar con la ficción) nació en Asiria, donde se popularizaron en su forma más simple y popular, o ligados en una suerte de epopeya. "Prueba incontrastable de la validez del anabákoro como forma expresiva resulta el hecho de que escritores distantes en tiempos e idiomas lo hayan practicado sin tener noticias de su codificación en poéticas". Todas estas explicaciones no se encuentran en una singular Enciclopedia Británica borgiana sino en una hoja de diario desplegada por el viajero de un ómnibus sentado delante del narrador. Quien alcanza también a descifrar esta definición: "Los anabákoros se acercan indistintamente a la poesía, a la reflexión sicológica, existencial y teológica, sin perder nunca su aliento narrativo". Y los anabákoros de Leonardo Garet buscan atenerse a esta última definición.
Leonardo Garet nació en Salto, Uruguay, en 1949. Poeta, narrador, ensayista, ha publicado numerosos libros, entre ellos "Pentalogía" (poesía, 1972); "Los días de Rogelio" (cuentos, 1998) Y "Viaje por la novela picaresca" (ensayo, 1991).
Sandro Bidar