El lunes pasado, Mario Guzmán presentó la renuncia tras convencerse de que ya no le quedaban alternativas, después de la octava derrota de Libertad de Sunchales, sobre las últimas diez presentaciones. En ese caso, fue como local, ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Esa noche, la comisión directiva resolvió aceptársela.
* En diálogo mantenido con el colega Darío Gutiérrez del diario La Opinión, el ex técnico aurinegro puntualizó que "esto es algo que venía madurando desde hace un tiempo. Hubo multas, separaciones del plantel, expulsión de jugadores, y hasta la llegada de dos sicólogos. Y no había más margen para hacer otra cosa. Por eso decidí dar un paso al costado, para que los dirigentes trabajen con tranquilidad y que tomen la alternativa que crean más conveniente".
* Consultado sobre las causas de todos los conflictos que se dieron esta temporada, dentro del plantel, manifestó que "lo voy a terminar entendiendo con el tiempo. Armamos un plantel para ganar todo y por ahora lo único que se pudo ganar fue el Top Cuatro. Pero a partir de ahí entramos en un pozo profundo del cual no se puede salir".
Sobre este tema, acotó que "no se pudo armar un grupo, menos un equipo. La falla estuvo ahí, no se logró que todos tiren para el mismo lado, que piensen de la misma manera. Pero las cosas que yo pienso de los jugadores, las pienso para mí. Hubiera sido más fácil quedarme, aguantar ocho partidos, los play off, pero se me hacía imposible. No trabajaba con alegría y no era fácil".
De todos modos, su relación con los dirigentes no tuvo mal final. "Decidí irme a costa de que estaba en un muy buen club, donde tengo buena relación con los dirigentes. Por eso no esperé que ellos vengan a hablar conmigo. Hasta acá llegué".
No podía pasarse por alto una referencia al corte de Román González y Sebastián Acosta, que fue el impacto mayor de toda esta crisis. "El día que pasó lo de González y Acosta estaba en cama (por eso no había dirigido el partido ante Estudiantes de Olavarría) y me enteré al otro día. Pero de todas maneras, yo en cierta forma me debo a los dirigentes que son los que me contrataron. Yo mal puedo decir que estuve a favor o en contra de la determinación, aunque me reservo la opinión".
Pese a todo, recalcó que "ni el grupo ni el equipo, más allá de esos jugadores, estaban consolidados. No es el único motivo, después vinieron las lesiones (Esteban Pérez, Pablo Maglia), la recuperación de Cerutti, entre otras cosas".
Sobre el respaldo -o no- de la hinchada, expresó que "la gente, en cierta forma, nos tuvo paciencia, más allá de algunos insultos aislados. La producción del primer tiempo de otro día, ante Gimnasia, fue lamentable".
Finalmente, se negó a denominar esta salida forzada como un fracaso. "No lo quiero llamar así porque el único responsable no fui yo. Acá somos varios, pero yo estoy dando el paso al costado. Es una decepción porque había iniciado un trabajo importante y se habían conseguido cosas, como el Top Cuatro. Por otra parte, acordamos la continuidad de los chicos reclutados, se hizo un convenio con Unión de San Guillermo (filial), se trajo un entrenador de Entre Ríos para las inferiores. Y es la primera vez que me tengo que ir de un equipo antes de terminar mi contrato", concluyó.