Deportes: DEPO-06 River Plate, en el Olimpo
Se consagró campeón y es el club argentino con más títulos. Venció 2 a 0 a Olimpo de Bahía de Blanca. Los goleadores ingresaron en la segunda etapa. El plantel le dedicó el título a su compañero Leonardo Astrada.


River Plate encontró en el banco de suplentes la llave para abrir un partido complicadísimo y, de esa manera, se adjudicó su 31er. título local -no hay otro equipo que lo supere-, tras vencer ayer por 2-0 a Olimpo, en Bahía Blanca, cuando aún resta una fecha para finalizar el torneo Clausura.

Los goles del equipo que dirige Manuel Pellegrini los marcaron sobre el final del partido Víctor Zapata (le cortó una racha de 494 minutos sin recibir goles a Jorge Vivaldo) y Diego Armando Barrado, quienes ingresaron en el segundo tiempo en lugar de Daniel Ludueña y Luis González, respectivamente.

Con esta victoria, River alcanzó las 43 unidades y aumentó su invicto a 16 partidos, ya que su última derrota fue en la segunda jornada ante Vélez Sarsfield (0-1) en el estadio Monumental.

La derrota para Olimpo (28 puntos) significó la pérdida de una racha de seis partidos sin perder (la última vez que cayó fue contra Gimnasia y Esgrima La Plata por 2-3) y, además, le quitó la chance de ingresar a la Copa Sudamericana.

Un partido muy parejo


El inicio del partido mostró a un Olimpo muy concentrado y decidido a buscar el arco de Franco Costanzo y a un River sorprendido y dubitativo, que se vio desbordado por el rival.

Sin embargo, el dominio de Olimpo duró muy poco y a partir del muy buen trabajo de Guillermo Pereyra en la mitad de la cancha, el equipo de Manuel Pellegrini emparejó el desarrollo del encuentro y dispuso de algunas situaciones de gol.

A los 8 minutos lo tuvo en sus pies Martín Demichelis, tras un preciso tiro libre desde la derecha de Fernando Cavenaghi (en la misma jugada hubo un penal de Mauro Laspada a Matías Lequi) y, a los 22 minutos, Esteban Fuertes en su cabeza (le ganó en el salto a Marcelo Bustamente) después de un certero tiro de esquina desde la izquierda de Andrés D'Alessandro.

Es tiempo de Olimpo


Cuando todo hacía suponer que River alcanzaría el gol, llegó la reacción de Olimpo, que se dio cuenta de que no era menos que su rival.

A partir del gran despliegue de los volantes Rogelio Martínez y Juan Pietravallo, las proyecciones de Héctor González y Juan Fernández Di Alessio por derecha e izquierda, los dirigidos por Julio César Falcioni recuperaron el control del partido.

Además, la velocidad y movilidad de Silvio Carrario y Cristian Castillo en el ataque desnudaron la fragilidad defensiva de River por los dos laterales.

Es que tanto Ariel Garcé como Matías Lequi mostraron grandes dificultades para marcar y esto fue aprovechado por el equipo local.

Justamente un error compartido entre Lequi y Horacio Ameli, a los 23 minutos, casi es capitalizado por Carrario, quien remató exigido y obligó a Costanzo a realizar una gran atajada.

Y siete minutos más tarde, otra vez el arquero de River volvió a salvar a su equipo, pero esta vez ante un disparo de Castillo.

En el mejor momento del equipo local, una serie de incidentes en la platea que compartían hinchas de ambos equipos (se llevaron detenidas a dos personas) hizo que el cotejo estuviera suspendido durante tres minutos.

El dominio de Olimpo era tan claro y evidente que en el tiempo de descuento Costanzo, con su cara, evitó increíblemente la caída de su valla ante un remate de Fernández Di Alessio, quien luego se perdió otro gol.

El segundo tiempo


El segundo tiempo fue una réplica del final del primero: Olimpo buscando la apertura del marcador y River tratando de recuperar la pelota.

A los 2 minutos, Castillo le pegó con clase desde afuera del área y su disparo dio en el palo derecho de Costanzo, y a los 13, otra vez Fernández Di Alesio exigió una gran respuesta de Costanzo, quien a esa altura era de los bastiones en los que se apoyó River para mantener el cero en su arco.

Pero después Olimpo aflojó, River se recuperó y el encuentro cayó en una depresión futbolística que recién levantó en los diez minutos finales.

Dos cambios acertados


Es que Pellegrini metió mano en el banco de los suplentes y allí encontró las respuestas futbolísticas que el equipo no hallaba en la cancha.

Los cambios de Barrado y Zapata por unos desconocidos Ludueña y Luis González le cambiaron la cara a un River desdibujado.

A los 35 minutos, Zapata hizo una jugada bárbara por la izquierda, levantó la cabeza y como vio que en el área no había nadie, sacó un remate espectacular, desde un ángulo muy cerrado, que se clavó en el palo izquierdo de Vivaldo.

Fue la primera llegada de riesgo clara de River en el segundo tiempo, que encontró ahí la llave para abrir un partido en el que estaba siendo superado.

Ese fue un golpe tremendo para Olimpo, que hasta ese momento había hecho las cosas un poco mejor que los millonarios.

Y si los bahienses quedaron "groggy" con el primer gol, el segundo de Barrado, a los 42, los derrumbó definitivamente.

Entonces hubo nuevamente otros incidentes (D'Alessandro y Pereyra gritaron los goles mirando a la platea de Olimpo) y después llegó el final del partido.

Era tiempo para que todo River festejara su trigésimo primer título local y le dedicara la obtención del Clausura al volante Leonardo Astrada, quien está viviendo uno de los peores momentos de su vida por el secuestro de su padre Rubén.

Y el mejor símbolo estuvo en el pecho de Zapata, que conoce de esas penurias porque tuvo a su hermano en la misma situación.

"Fuerza viejo" rezaba la inscripción que tenía sobre una remera negra debajo de la albirroja riverplatense. Allí, muy cerca de su corazón. Donde mueren las palabras y emergen los afectos reales.

Síntesis


Olimpo 0

River 2

Cancha: Olimpo.

Arbitro: Gabriel Brazenas.

Olimpo: Vivaldo; Aguirre, Laspada, Domínguez y Bustamante; González, Martínez, Pietravallo y Fernández Di Alessio; Castillo y Carrario. DT: Julio Falcioni.

River: Costanzo; Garcé, Ameli, Demichelis y Lequi; Ludueña, Pereyra, González y D'Alessandro; Fuertes y Cavenaghi. DT: Manuel Pellegrini.

Goles: en el segundo tiempo, 35 min. Víctor Zapata (RP) y 42 min. Barrado (RP).

Cambios: en el segundo tiempo, 15 min. Barrado por Ludueña (RP), 23 min. Darío Husain por Fuertes (RP), 31 min. Zapata por Luis González (RP) y Delorte por Cristian Castillo (O), 37 min. Mannara por Pietravallo (O) y 40 min. Novarese por Bustamente (O).

"Es para Astrada"


El plantel de River Plate le dedicó el título conseguido ayer a Leonardo Astrada, quien está sufriendo el secuestro de su padre Rubén. "Todo River le dedica el título a "Leo' porque es un gran tipo y no se merece vivir la difícil situación que está atravesando", afirmó visiblemente emocionado Andrés D'Alessandro, el encargado de conducir a River al título.

"Estoy agradecido a (Manuel) Pellegrini por haberme dado la capitanía en el momento en la que me la dio, pero el verdadero capitán de este equipo es Astrada y voy a estar orgulloso de devolverle la cinta", agregó el talentoso volante con lágrimas en los ojos.

Por su parte, el delantero Fernando Cavenaghi, quien con 12 tantos es el goleador del equipo, destacó que el título es "el fruto de la unión de todos (jugadores, dirigentes y cuerpo técnico), pero se lo queremos dedicar a "Leo", quien está pasando una situación que no se le desea a nadie. Dios quiera que se pueda solucionar lo antes posible y que el domingo pueda estar con nosotros para festejar en el Monumental", se ilusionó el juvenil atacante.

El plantel no celebrará el título con una cena (algo habitual en todos los equipos) por lo que está viviendo Astrada, quien antes del partido se comunicó con el volante Eduardo Coudet y le pidió al "Chacho" que le diga "a los muchachos que el mejor regalo que me pueden hacer es que ganen y salgan campeones". Y ellos cumplieron.

Pellegrini: "El equipo mereció el título"


El entrenador chileno Manuel Pellegrini indicó que River Plate fue un justo campeón del torneo Clausura y fundamentó el éxito alcanzado en el nivel de juego exhibido a lo largo de las 18 fechas.

"Estoy orgulloso por el campeonato logrado, que era uno de nuestros objetivos y por haber conducido un grupo de gran fortaleza anímica en la cancha", expresó el ex técnico de San Lorenzo, a la finalización del cotejo.

"El plantel de River merecía este título por la campaña que hizo y el nivel de juego que demostró en el desarrollo del campeonato", añadió.

Ante periodistas de su país que cubrieron el partido de Bahía Blanca, Pellegrini declinó hablar de su futuro y dijo que "una meta importante es conquistar un título -recordó el alcanzado con San Lorenzo en el Clausura 2001- y desde el punto de vista personal estoy muy satisfecho".

El técnico atribuyó el mal juego que desarrolló su equipo al "mal estado" de la cancha de Olimpo y reconoció que el "empate no hubiese sido un resultado ilógico".

Pellegrini destacó que "el grupo fue fuerte dentro y fuera de la cancha y se abocó con todo a lograr los dos objetivos de ganar la Copa Libertadores y el campeonato. Además tuvo el mérito de superar la eliminación en la Copa y no declinar en su nivel de juego y empeño en el Clausura".