Pantallas & Escenarios: PAN-02 Señal de ajuste: Rebelde Mexican Way


En el naufragio del 9 y sus cambios de grilla, las aguas devoraron a "Rebelde Way"' o, más bien, la producción de Cris Morena se alejó en un bote y fue recogida por América, adonde el colegio permanecerá en receso hasta el 28. La vacante de las 20 ha sido ocupada de lunes a viernes por la tira mexicana "Amigas y rivales", un reemplazo de éxito dudoso, tal vez seleccionado para el mismo público, ya que viene a resultar una suerte de "Rebelde Mexican Way", en tanto explora ambientes juveniles a partir de cuatro chicas de distinta extracción social: una proviene del campo popular, otra de la clase media en crisis y las restantes de familias ricas, pero muy ricas.

La telenovela está íntegramente hablada en mexicano puro, sin doblaje y subtítulos, lo que representa un grave problema, y no solamente para quienes veían hace siglos las películas de Jorge Negrete, sino también para quienes frecuentaron el Chavo y los teleteatros de Verónica Castro. Transcurridos dos capítulos, el inconveniente no ha sido superado.

Todo por un aventón


Nayali vive en Chalco, en una "colonia", que viene a ser un Fonavi, y su sueño es emigrar y convertirse en otra Salma Hayek. Por ahora es prófuga, porque mató involuntariamente al violador del barrio por aceptar un aventón."íAy chamaca, chamaquita, cuanto te quiero", le dice la madre cuando se confirma la muerte del "cuate ese del Momo".

Es empleada doméstica y la asila doña Carlota, su patrona, adonde acaba de conocer a Roberto, el niño de la casa: "Virgen Santísima, ay papacito, el hijo de mis patrones es un galán de telenovela", exclama Nayali cuando lo ve entrar, y así nace la situación sobre la cual descansa el género, porque el flechazo entre la chica pobre y el heredero parece mutuo.

"íQué bombón, que mango, que presencia, qué guapo, qué cuero", continúa la muchacha, emitiendo sin parar sus señales de deslumbramiento, hasta que doña Carlota la devuelve a la realidad.

-Primero, tiene novia. En segundo lugar, te recuerdo que pertenecen a mundos distintos.

%sQué rica fiesta


Jimena perdió a su madre y reprocha al padre su ausencia. Sola no está, porque al principio aparece en una poblada partusa en su mansión, cuya combinación de lujo y mal gusto indescriptibles solamente pertenecen a los millonarios mexicanos, funcionarios menemistas y narcos en general. "íHay qué rica fiesta! Lo único que me da contentura es que mañana vamos a ver unos chavos que están buenísimos", se escucha, porque empiezan las clases de la universidad.

Jimena se alcoholiza, duerme con cualquiera y preocupa a su hermano Roberto, que quiere hacer algo por ella "antes que se vuelva basura". Durante la fiesta, Jimena se va con un amigo a la recámara ("el imbécil se está fajando a tu hermana", le avisan a Roberto) y luego su íntima le pregunta "cómo estuvo el acostón".

Laura sufre, como las otras, pero representa a la aburrida clase media, con un padre ingeniero químico que acaba de perder el empleo y una madre inconsciente que sólo vive para cultivar su hermosura: les llegó el desalojo porque ella se gastó la plata del alquiler en productos de belleza. Ahora, él debe "buscar chamba en el periódico". Viven una tragedia familiar, por el enfrentamiento entre los padres, pero falta interés: son de los sectores medios, está dicho, siempre sobreactuando sus conflictos.

Los estallidos de clase se producen en la cafetería de la universidad, donde en los extremos de violencia se arrojan pasteles de crema. Y, como en "Rebelde Way", se persigue a los becarios como Laura, que entra a la cafetería y tropieza con Jimena y su amiga (a última hora de ayer le revelaron que tiene sida).

-Ya te he visto llegar en un carrucho destartalado a la universidad, vos sos becada y esto es para gente bien como nosotras, y no para peladas con becas.

Como se observa, esta historia es más dura que "Rebelde Way".

Roberto Maurer