Opinión: OPIN-03 La obra tardía de Paul Klee en Suiza


Paul Klee creó entre 1933, año de la toma del poder de los nazis en Alemania, y 1940, el de su muerte, una obra de gran variedad y profunda significación a la que dedica la fundación suiza Beyeler su próxima exposición.

En 1933, año en que Hitler se convierte en canciller de Alemania, Klee fue despedido sin contemplaciones de la Academia de Düsseldorf, de la que era profesor de arte desde 1931, tras lo cual el artista decidió emigrar a la capital suiza, ciudad de su juventud.

Ese cambio radical en las condiciones de vida iba a tener una profunda influencia en su evolución artística: a partir de ese año, el pintor y su trabajo se verán directamente marcados por la amenaza política que pesa sobre la cultura europea y de modo especial sobre sus vanguardias.

A esas dramáticas circunstancias externas se agregan otras personales, con la manifestación en 1935/36 de una enfermedad incurable, que terminará poco después con la muerte del artista, uno de los creadores más singulares del pasado siglo.

En los cuatro años que siguen -es decir entre 1937 y 1940-, la obra de Klee adquiere una especial densidad: el pintor elabora un estilo tremendamente personal caracterizado por el contraste entre las superficies cromáticas y los trazos rectilíneos negros.

La exposición, que podrá verse del 10 de agosto al 9 de noviembre en la sede de la fundación suiza, en Riehen (Basilea), junto a la frontera alemana, reúne un centenar de obras que ilustran ese último período en el que conviven el gozo, la ironía y un sentido de lo trágico.

La muestra, preparada en colaboración con el museo Sprengel de Hannover (Alemania), comienza por el pointillismo alegre y lírico de los años de Düsseldorf para centrarse luego en la última fase de la vida del artista.

El caso de Klee es similar al de otros grandes artistas de la modernidad, señalan los responsables de la exposición, en referencia a la singular importancia de la obra tardía de Cézanne, Van Gogh, Monet y también Matisse, por poner sólo algunos casos.

El ascenso de los nazis


El ascenso al poder de los nazis en 1933 va a marcar el fin del período pointillista de Düsseldorf, de aquella paleta de colores de tanta sutileza como luminosidad, y el universo idílico de esos años será sustituido por un lenguaje nuevo, áspero y sombrío.

Esa ruptura será evidente en la exposición de la Fundación Beyeler, dicen sus responsables, gracias a la yuxtaposición de algunas obras maestras de Düsseldorf con otras del fatídico 1933, como la titulada "Cabeza de mártir".

El giro siguiente tiene lugar en 1935, cuando Klee enferma de gravedad, y sobre todo al año siguiente, cuando se multiplican los síntomas de una esclerodermia progresiva incurable.

En una primera fase, la tremenda energía creadora del artista sufre un bajón: apenas ven la luz entonces veinticinco obras de su mano en 1936. En la exposición figuran algunas creaciones de referencia de esos años en los que se juntan la catástrofe política europea y el drama personal.

A partir de 1936 se pone de manifiesto un nuevo interés por la construcción formal como el que había caracterizado sus años de profesor en la célebre Bauhaus, de Dresde (entre 1925 y 1931), aunque el grafismo onírico de los años veinte deja paso a flechas, líneas y barras negras, amenazantes, asociadas, sin embargo, con colores luminosos, que caracterizarán su última etapa.

Aproximadamente tres cuartas partes de las piezas expuestas datan de los años 1937 a 1940, gran concentración lírica y significativo incremento cuantitativo ya que sólo en 1939 Klee realiza 1.253 trabajos.

En los dos años siguientes la producción seguirá creciendo, y en 1938 Klee pintará varias obras de gran formato, entre las mayores de su mano, además de realizar una febril actividad gráfica.

En esta época de madurez, Klee trabaja con total seguridad los grandes temas míticos: el viaje interior, con el artista como mediador entre la forma y las fuerzas elementales de la existencia.

La exposición termina con tres obras célebres de su legado, que no llegó a titular, pero que son comúnmente conocidas como "Cautiva (personaje más allá/más acá", "Ultima naturaleza muerta" y "El Angel de la muerte". (EFE)