En total se sumaron seis medallas, dos de oro: en remo y pelota vasca; dos de plata, en las citadas disciplinas; más dos en bronce en frontenis masculino y en dobles tenis de mesa.
Por su parte en el atletismo hubo decepción por la actuación de Solange Witteven, que aspiraba a una medalla, tras retornar a la competencia el pasado mes de junio, después de dos años de suspensión por doping.
El atletismo contó con un buen marco de espectadores, ya que competía la estrella femenina dominicana Juana Rosario Arrendel en salto en alto y la mexicana Ana Guevara, las dos se adjudicaron el oro.
Arrendel, se adjudicó la prueba con 1 metro 94 centímetros, superando por intentos a la mexicana María Rifka. Tercera fue la cubana Yarianni Argüelles, con 1.89. Witteven finalizó séptima, con 1.80.
Por su parte, la mexicana Guevara fue una ráfaga en la pista, marcó 50 segundos 36 centésimas y le sacó varios metros a sus seguidoras: fue un trámite.
Como contraposición a lo de Witteven, fueron muy satisfactorias las actuaciones del garrochista Javier Benítez (cuarto con 4 metros 35 centímetros); y del lanzador rosarino Jorge Balliengo en disco, que con 59 metros 39 centímetros, logró su mejor marca personal y se ubicó quinto, superando al recordman nacional, Marcelo Pugliese, que alcanzó 55.88.
En Santo Domingo estos dos últimos días hubo lluvias intermitentes, seguidas del característico calor, que más allá de los sofocones, no impidieron el desarrollo normal de las competencias.
En el mediodía de ayer y en esas condiciones, Argentina sumó otra medalla dorada: fue en pelota vasca, especialidad 30 metros, con pelota de goma.
Marcelo Franco y Javier Nicosia (la dupla titular) superaron en la final a México (Salazar y Hurtado) por 25 a 23, revirtiendo un 7 a 1 inicial.
El equipo de pelota vasca con pelota de goma estuvo integrado por Marcelo Franco (de Rojas, provincia de Buenos Aires), Javier Nicosia (Córdoba), Luciano Caliarelli (Casilda), Pablo Fausto (Capital Federal).
Por la intensidad que tienen los partidos, por equipo se llevan dos suplentes, que pueden jugar cualquier partido de las preliminares, que el entrenador considere; lo que sí es reglamentario, es que los dos que comienzan un partido deben terminarlo, salvo que el rival lesione al adversario, entonces puede entrar un suplente; mientras que si un integrante del equipo se ve imposibilitado de seguir jugando, continúa uno solo hasta el final.
Caliarelli y Fusto, los suplentes disputaron un solo partido en las eliminatorias, pero como equipo los cuatro subieron al podio a colgarse la dorada.
� Sin embargo, como Luciano Caliarelli, 25 años, empleado del Frigorífico Casilda es el santafesino del equipo, El Litoral, charló con él para saber algo de este deporte.
"Es mi primer Panamericano y significó una alegría muy grande estar acá; no sé si podré vivirlo nuevamente. Así que lo estoy disfrutando mucho". El deportista contó que empezó a jugar de muy chico y que siempre se divirtió y con el tiempo se transformó en una pasión, que para continuarla ha tenido que hacer varios sacrificios.
"En este momento, en Casilda la cancha no está muy bien, la están arreglando, así que tuve que trasladarme a Rosario, para prepararme para estos Juegos. Faltan jugadores en mi zona, sin embargo, sí se está desarrollando en Venado Tuerto y Rosario. Se hacen campeonatos provinciales, dos argentinos en el año y exhibiciones, en frontón (al aire libre) y en trinquete (interior)", nos ilustró.
� A la pregunta si es �un deporte en extinción?, nos dijo que en Argentina se juega en algunas provincias y en la nuestra, en el sur. En una época hubo nivel de competencia, después se estancó y ahora empezó a levantar.
Luciano fue el año pasado al Mundial de Pamplona y también fue medalla dorada: "En este momento, nuestro rivales internacionales son, México, España y Cuba, que se está desarrollando".
� Agregó que el deporte tiene escasísima difusión, por lo que siempre son muy importantes los Panamericanos, que permiten que se difundan muchos deportes amateurs.
Las argentinas Verónica Stele y Fernanda Schetino ganaron también la medalla de plata en la especialidad frontenis femenino, tras perder en la final frente a la pareja mexicana integrada por las campeonas mundiales Guadalupe Hernández y Paulina Castillo por 30 a 17, en un encuentro que se disputó en el Complejo Olímpico Juan Pablo Duarte.
Para completar, hubo una de bronce en frontenis masculino, donde Rodrigo García Vega y Carlos Fiorino, superaron en la dupla chilena Jiménez Poblete.
Mientras que a la tarde, los argentinos Pablo Tabachnik y Liu Song obtuvieron una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo pese a perder en las semifinales del torneo de tenis de mesa.
La dupla de remeros argentinos de Walter Naneder y Marcos Morales obtuvo ayer la medalla de oro en la especialidad dos remos largos sin timonel, en una final que se realizó en el lago El Rincón, a 140 kilómetros de Santo Domingo.
Santiago Fernández, por su parte no pudo cumplir su aspiración de coronarse campeón y sufrió "como una gran derrota el segundo puesto conseguido en la especialidad single scull", ganando la medalla de plata, la de oro correspondió a Yoennis Hernández y la de bronce al estadounidense Andrew Liverman .
Naneder y Morales no hicieron una buena salida, ya que el bote arrancó torcido producto del viento cruzado en contra. Pese a ello, los remeros corrigieron el rumbo y terminaron la prueba con una buena distancia sobre los segundos y un tiempo de 6 minutos 49 segundos 59 centésimas.
La pareja argentina dejó atrás a la brasileña integrada por Alexandre Soares y Gibran Cunha (6.54.39) y a los cubanos Manuel Cascaret y Luis Cruz (6. 55.44.), quienes completaron el podio.
"A los mil metros ya nos sentíamos campeones. Era la tercera vez que enfrentábamos a los brasileños y siempre nos habían vencido. Salimos mal, pero fuimos escalando y al final ganamos con ventaja", explicó Walter Morales, al finalizar la competencia.
"Nosotros tratamos de mantener el nivel del remo argentino en lo más alto. Ahora, con esta victoria, me gustaría pedir por la unidad de todos los clubes de la Argentina porque de esa manera nos hacemos fuertes", comentó Morales.
La contracara del festejo y satisfacción de la dupla nacional fue el segundo puesto de Santiago Fernández, quien no ocultó su dolor a la hora de intentar explicar lo que para él fue un rotundo fracaso.
Fernández pretendía y era candidato a la presea dorada. Inclusive peleó el primer lugar en gran parte de la prueba, pero no resistió hasta el final y en los 500 metros fue uno de los más lentos de la serie que disputaron seis remeros.
"No estoy para nada conforme", atinó a decir Fernández cuando fue consultado por la prensa, y luego no pudo hablar más. La impotencia y un nudo en la garganta silenció su voz, se disculpó con un gesto y dio media vuelta para llorar en soledad.
Fabiana García