Opinión: OPIN-02 Un precursor de la educación argentina
Por Julio Alberto Tochi (*)


El Dr. José Benjamín Zubiaur fue un maestro en el alto y honroso significado de la palabra, pues no conoció otra vocación y acción que no fuera la de educar; se puede afirmar de este hombre de vida noble, austera y meritoria, que había nacido para el aula y que ninguna otra cosa fue capaz de desviarlo de tal fin. Imbuido en las ideas de Comte, Spencer, James y Dewey en lo existencial y de Stearn, Torres, Carbó, Herrera y Scalabrini en lo pedagógico, luchó incansablemente por el porvenir de los niños y de la escuela, convencido de que éste es el único camino para lograr el engrandecimiento de la patria.

Nació en Paraná el 31 de marzo de 1856, proveniente de familias santafesinas -descendía de los Diez de Andino, Maciel y Pujato- que por motivos comerciales se radicaron en dicha ciudad a fines del siglo XVIII; huérfano de padre a muy corta edad, su formación la recibió de su madre y del "ama doña Rafaela", mulata que "manejaba con igual maestría el rebenque y la caña tacuara", aprendió las primeras letras en la escuela particular de la Patria, bajo la tutela del maestro entrerriano don Felipe Méndez, estudios que alternó con un empleo de cadete en la tienda de don Justo Comas, de quien recibió "imborrables lecciones de honestidad y contricción al trabajo".

En 1875 obtuvo del gobierno provincial una beca para cursar estudios superiores en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, donde en 1880 se recibió de bachiller y fue nombrado profesor y bibliotecario en dicha casa de estudio. Siendo estudiante, y junto a sus compañeros Barroetaveña, Lucero, Marchini, Pietranera y Vivanco, fundó La Fraternidad, sociedad estudiantil de protección y ayuda, entidad que hasta nuestros días funciona.

Su definida vocación docente lo impulsó a crear en Concepción del Uruguay en 1881 la escuela primaria Franklin, para atender la urgente necesidad que había en dicha ciudad de educar y formar a la niñez necesitada. En 1885 se graduó en Derecho, con la tesis doctoral que tituló "Protección al niño", elocuente análisis jurídico y psicológico; como premio a tan brillante carrera es nombrado catedrático en la Universidad de Buenos Aires y en distintos establecimientos secundarios.En 1886 fue designado inspector General de Colegios Nacionales, tarea que le permitió viajar por el interior del país y tomar contacto directo con las distintas realidades educativas, sobre las cuales realizó pormenorizados informes oficiales.

En ese mismo año, junto a los profesores Carlos Vergara y Manuel Sarsfield, fundó en Paraná la primer revista pedagógica argentina, que titularon La Educación, dedicada a difundir innovadoras ideas y metodologías didácticas, útiles para la tarea educativa, pero fundamentalmente fue la caja de resonancia de los justos reclamos docentes, que ya en esos momentos era el sector más postergado de la vida nacional.

Creciente prestigio


El creciente prestigio que Zubiaur adquiría en el ámbito educativo, permitió que en 1889, en ocasión de realizarse la Exposición Internacional de París, los gobiernos de la Nación y de las provincias de Entre Ríos y Corrientes lo designaran representante argentino en dicha muestra de ciencia y arte; permaneció en la Ciudad Luz, junto a su esposa Acela Tahier y sus hijos mayores, por más de un año, oportunidad que aprovechó para visitar Austria, Suiza y Alemania y realizar investigaciones pedagógicas, que luego hizo conocer en distintas publicaciones.

De regreso a nuestro país, fue designado sucesivamente rector del Colegio Nacional de Concepción, director general de Instrucción Pública y vocal del Consejo Nacional de Educación. En 1902 nuevamente es comisionado para asistir a la Exposición de Búfalo, oportunidad que le sirvió nuevamente para vincularse con notables de la cultura y realizar proyectos para aplicarlos en nuestras escuelas.

Ya retirado de sus funciones oficiales, en 1904 fundó la Protectora de Niños, Pájaros y Plantas, a través de la cual puso en práctica su lema: "Los niños son el futuro de la patria: eduquémoslos. Los pájaros, son auxiliares de la agricultura; protejámoslos. Las plantas, dan salud, placer y riqueza: cultivémoslas. Los niños, los pájaros y las plantas, son la delicia del hogar: amémoslos". En 1913 creó la primer escuela dominical de Latinoamérica; en 1919 la escuela del Delta del Paraná y en 1920 es designado presidente reorganizador del Consejo Provincial de Educación de Corrientes. Murió en Buenos Aires el 6 de setiembre de 1921.

Las transformaciones


Entre las transformaciones educativas podemos citar: la creación de escuelas rurales de jornada completa, dotadas de laboratorios y maquinarias agrícolas. Para que los obreros pudieran acceder a la educación, creó las escuelas nocturnas. Ante la necesidad de mano de obra calificada por el auge industrial de la segunda mitad del siglo XIX, propuso la creación de las escuelas industriales. Hizo incluir en las currículas las asignaturas Educación Física, Dibujo y Manualidades, considerándolas fundamentalmente para la formación integral de la persona. Propuso la capacitación permanente del docente; la creación de museos, bibliotecas y laboratorios escolares, para evitar la dispersión de los niños fuera de los horarios de clases; implementó las escuelas dominicales y de verano; las huertas escolares; las colonias de vacaciones y los centros de estudiantes; como también impulsó los viajes de estudio. Estas acciones innovadoras para la época, fueron producto de sus experiencias europeas y americanas y fundadas en los autores como Pestalozzi, Gavard, Buisson, Girard, Guizot, Harris, Attwell y Wayland.

Su producción literaria fue también muy relevante, publicó: su tesis doctoral titulada "Protección al niño", "Quelques mots sur l'intruction publique et privee dans la Republique Argentine", "La enseñanza práctica e industrial en la República Argentina", "La escuela en Misiones", "La escuela en La Pampa", "Sinópsis de la educación en la República Argentina", "Ultima etapa oficial" como propaganda pedagógica nacional; "La escuela primaria en Francia", "La enseñanza de adultos en Norte América", "La enseñanza en Norte América", investigaciones realizadas en esos países; traducciones como "La educación industrial", "Cómo educa Gertrudis a sus hijos", entre otros; y "Surcos y semillas escolares", "Labor dispersa e inédita", "Propaganda liberal", "Educación patriótica", "Gobernar es educar", "Solidaridad educacional americana", "Homenaje a Belgrano", "Ameghino: su vida y su obra" y "Mi homenaje en el primer centenario de Sarmiento" como reseñas biográficas.

Es evidente que el Dr. José Benjamín Zubiaur fue un precursor de la educación argentina, por la modernidad de sus tendencias doctrinarias y por su práctica severa de la moral docente y en especial por las innumerables medidas ministeriales tomadas en su aquilatada gestión. Hoy numerosas escuelas e institutos educativos de distintas partes del país como merecido homenaje llevan su nombre.

(*) Profesor de Historia y Jefe de Departamento del Museo Histórico Provincial de Santa Fe Brig. Gral. Estanislao López