La industria ganadera se plantea como objetivo para 2010 el de lograr una exportación anual de un millón de toneladas de carne desde Argentina, lo que representaría un incremento de 185 % sobre el volumen actual.
Al mismo tiempo, traza como meta una producción de 3,5 millones de toneladas (40 % más que actualmente), con un precio de la hacienda en U$S 0,85 por kilogramo (30 % de aumento) y un precio medio de exportación de U$S 2.500 la tonelada.
Estas proyecciones se realizaron en el boletín informativo de Quickfood, la empresa frigorífica que produce hamburguesas, fiambres y cortes de exportación.
Para lograr esos objetivos, los requerimientos son "mayor productividad de la ganadería (a través de engorde a pasto y feed-lot), foco en la sanidad y aseguramiento de la calidad con trazabilidad, cuidado de los cueros evitando deterioros por marcas a fuego, consolidación de la industria con escala y plantas avanzadas, plan estratégico de la cadena de ganados y carnes (Instituto de Carnes), un Senasa confiable y prestigioso con activas negociaciones internacionales y la eliminación de retenciones y de múltiples estándares tributarios".
Entre otras cosas, se advierte que Estados Unidos tendrá un faltante de 500 mil toneladas por varios años, con cotizaciones firmes para carnes importadas, al tiempo que Australia perdió 2 millones de cabezas por la seca, con lo que los precios del ganado serán muy altos el próximo trienio.
Se cree que Brasil será el gigante que llenará ese bache en la creciente demanda mundial, con una producción enorme y en permanente aumento, a un bajo costo.