Información General: INFO-03 Sale a la luz medio siglo de espionaje de la Bonaerense
Ayer fueron desclasificados los registros que la policía acumuló durante 50 años. Figuran políticos, estudiantes, sindicalistas y "delincuentes subversivos".


El archivo de inteligencia de la Policía bonaerense (DIPPBA) que fue desclasificado ayer exhibe los registros sobre el espionaje y la persecución que se realizó sobre dirigentes políticos, gremiales, artistas y estudiantes durante los regímenes militares y los gobiernos democráticos que se sucedieron entre 1940 y 1998.

El archivo, que contiene el espionaje, seguimiento y el "fichaje" personal de 300 mil ciudadanos a lo largo del último medio siglo, fue presentado públicamente hoy por la Comisión de la Memoria de la Provincia de Buenos Aires.

El material demostró que la Dirección de Inteligencia de la policía bonaerense clasificaba la documentación por factores tales como políticos, sindical, estudiantil, religioso, comunal y "delincuentes subversivos".

El archivo contenía, además del registro de agrupaciones políticas y sindicales, una larga lista de artistas a los que se los clasificaba por si tenían o no "antecedentes ideológicos desfavorables".

En lo que se refiere a los estudiantes, los relevamientos mayoritarios fueron efectuados sobre las Universidades de La Plata, Buenos Aires, Mar del Plata y la del Sur con sede en Bahía Blanca, aunque también existen fojas de alumnos secundarios que concurrían a buscar material para materias como Geografía a las embajadas de los países bajo la órbita de la ex Unión Soviética durante el período de la Guerra Fría.

Durante el acto, que se desarrolló en la sede que la Comisión tiene en La Plata, se presentó el archivo que contiene 3.500.000 fojas, 750 videocasetes y 160 de audio con información recolectada por inteligencia desde finales de la década de 1940 hasta 1998.

Es que ese año, el entonces ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, León Arslanián resolvió disolver la Dirección de Inteligencia de la Policía provincial que funcionaba en el mismo edificio que hoy tiene como sede la Comisión de la Memoria.

Allí, en 54 entre 5 y 6, detrás de una pared simulada, se descubrió el archivo que contiene un extenso y pormenorizado registro de la represión política-ideológica sobre hombres y mujeres a lo largo de medio siglo.

El archivo de la DIPPBA, abierto en 1999 por el ex ministro de Seguridad, Carlos Soria y cedido a la comisión por la Memoria a través de una ley sancionada por la Legislatura provincial, es el único archivo de la represión hallado hasta el momento en el país.

Ojos y oídos


Para el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el archivo es una muestra de que la policía "no dejó lugar en la provincia de Buenos Aires donde meter los oídos y las miradas".

"Realmente es impactante. Es un material asombroso para ver el funcionamiento a que el pueblo argentino ha estado sometido desde hace muchísimos años", dijo a Télam Pérez Esquivel.

Consideró que la apertura del archivo "sirve primero para la memoria que nos tiene que iluminar el presente para poder construir una democracia libre de dominaciones" y agregó que también estará a disposición de las personas involucradas.

Sin embargo, aclaró que la apertura al público "será gradual, debido a que se está digitalizando el archivo" a través de un convenio que la Comisión firmó con la Universidad Nacional de La Plata.

Pérez Esquivel detalló además que "el período de inteligencia entre 1976 y 1983 está bajo secuestro de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata que sigue los juicios por la Verdad", en los que investiga el destino de los desaparecidos durante la dictadura militar.

Además de Pérez Esquivel, en el acto estuvo presente el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; representantes de madres y abuelas de Plaza de Mayo y jueces y fiscales federales que llevan adelante los Juicios por La Verdad.

La información provenía del trabajo de campo de agentes instalados en todos los municipios bonaerenses que luego remitían el material a la Dirección que lo centralizaba en La Plata.

"En esta ciudad no existirían elementos agitadores, perturbadores, saboteadores, etc., de ninguna índole", sostuvo en un informe escrito el jefe de la comisaría de General Madariaga al responder a un requerimiento efectuado por el Jefe Regional el 26 de enero de 1959. (Télam)