Información General: INFO-05 Otra vez la pista siria en la causa AMIA


La SIDE tiene evidencias avanzadas sobre la continuación de la conexión local del atentado a la AMIA en lo referido a la bautizada "pista siria", según afirmó su jefe de Contrainteligencia, Antonio Stiusso, en el juicio oral por el ataque terrorista.

En su segundo día como testigo, el virtual tercer jefe de la SIDE reiteró que para él los ex policías bonaerenses acusados son "por ahora" inocentes y, además, relativizó dichos sobre un supuesto pedido de 10 millones de dólares hecho por un presunto enviado del ex presidente Carlos Menem a Irán.

En noviembre del 2002 Stiusso viajó en nombre de la SIDE a Alemania a interrogar a Abolgashem Mesbahi, el famoso testigo C, y, según él, el arrepentido iraní se quejó de los traductores y de los funcionarios argentinos que lo habían interrogado en dos ocasiones anteriores.

Ante la SIDE, C aclaró que el dato del pedido del dinero llegó al servicio de inteligencia de su país. "Explica que había una persona que pidió los 10 millones a cambio de cambiar la imputación de Irán, que no le vio la cara nunca", recordó Stiusso.

El jefe de los espías aseguró que "con fecha anterior a la última elección donde se presentaba quien habría cobrado los 10 millones" (por Menem) "se informó al juez sobre el banco y el contacto iraní. No ocultamos el tema; era un banco de origen belga radicado en Suiza".

Sin embargo, criticó a los investigadores por haber puesto el foco en esta pista. "Todo el problema era la barba candado (del supuesto enviado) y los 10 millones. A nadie le interesaba el atentado".

Otra vez


A la hora de volver sobre la conexión local del atentado, el jefe de espías retomó la teoría de la "pista siria".

"Para nosotros la conexión local fue Rabbani", aseguró sobre el ex agregado cultural de la Embajada iraní en Buenos Aires, quien ya tiene pedido de captura internacional. "Ahora estamos trabajando para unirlo con Alberto Kanoore Edul y la gente que lo rodea estamos bastante avanzados, tenemos media pista".

Sin embargo, Stiusso no dio más precisiones sobre este empresario sirio -actualmente preso por estafas- cuyo padre conoce a los Menem por ser oriundos del mismo pueblo, ni sobre sus vínculos.

También nombró a un policía bonaerense, Iousef Chabán -pariente de Edul-, quien según datos de inteligencia "hizo mención a que tenía C4, un explosivo", aseguró.

En la agenda de Kanoore Edul, actualmente con falta de mérito, figuraba el teléfono de Rabbani y el sirio nunca pudo explicar un llamado a Carlos Telleldín el día de la entrega de la camioneta usada en el ataque.

Desde el juzgado de Juan José Galeano se remitió ayer un oficio urgente a la SIDE para pedir el envío de toda nueva prueba sobre estos sospechados, sobre quienes Stiusso aseguró tener más evidencias, algo que reveló en el juicio oral a otros acusados: un ámbito donde no se puede ordenar ninguna medida sobre sus personas.

También en el juzgado se evalúa citar a Chabán para ofrecerle acogerse a la ley del arrepentido, en caso de tener algún dato que aportar a la causa. De hecho, esta misma oferta se hizo hace tiempo a Kanoore Edul, quien la rechazó argumentando no tener nada que ver con el ataque, explicaron a Télam fuentes del caso.

Más pruebas


Por su parte, el titular de la Secretaría, Sergio Acevedo, desclasificó y envió ya al Tribunal un nuevo sumario interno que investigó el pago al principal acusado Carlos Telleldín y que ayer Stiusso intentó mostrar sin éxito a los jueces, quienes se lo impidieron temerosos de incurrir en alguna nulidad por violar un secreto de Estado.

Stiusso fundamentó con gráficos y documentos secretos su hipótesis de la "pista siria" en desmedro de la que inculpa a los ex policías bonaerenses ahora juzgados y la ligó a un vendedor de autos que fue vinculado al caso, Alejandro Monjo.

"Al señor Monjo le compraba gente de la comunidad libanesa de Floresta. Hay fotos de camiones comprados con dinero que les daba Rabbani y Monjo a su vez era conocido de personas que rodeaba a Rabbani", agregó. (Télam)