Octubre es el mes de la familia, por eso el Equipo Arquidiocesano de Pastoral Familiar expuso el lema "la familia es el cimiento del mundo que queremos construir", en conferencia de prensa y emitió una reflexión.
"Somos familias que celebramos la alegría de esta vocación, de este proyecto de vida que es patrimonio de la humanidad y un bien necesario para la vida, el desarrollo y el futuro de los pueblos como la definió Juan Pablo II".
"Este año el lema apunta a mirar con esperanza nuestro gran desafío. Creemos que en el cimiento de una sociedad más solidaria, más humana, más democrática, está necesariamente la familia como primera escuela de la dignidad humana, como la más pequeña de las democracias, como el vivero donde se cultivan los hombres y mujeres que protagonizarán el futuro.
"Como santafesinos, a cinco meses de la catástrofe hídrica, también podemos leer en nuestra propia experiencia el valor que adquirieren los lazos familiares en medio de situaciones límite: familias ayudando a otras familias, el valor de los seres queridos, de sus vidas.
El Equipo Arquidiocesano de Pastoral Familiar ha preparado material de difusión con disparadores para trabajar tanto a nivel parroquial como en los colegios y otras instituciones. "Como cada año estaremos apoyando las actividades que se desarrollarán en las parroquias con las renovaciones de promesas matrimoniales, bendición de las embarazadas, celebración de los aniversarios de casados, misiones en los barrios".
Ahí subrayaron el objetivo que los reúne este mes: "que nos encontremos las familias, celebremos y reflexionemos sobre nuestro rol y sobre todo, nos entusiasmemos con esta empresa de amor que hoy es posible y necesaria, que está viva y que tiene mucho para aportar al mundo actual".
En 1994, con motivo de la Declaración de la Organización de las Naciones Unidas del Año Internacional de la Familia, la Santa Sede decidió adherir a esta iniciativa y lo trasmitió a las Conferencias Episcopales de todo el mundo.
En la Arquidiócesis local, a partir de esta propuesta se determina que cada organismo y movimiento diocesano se haga cargo de un mes del año en el que con su carisma propio celebre la familia.
El Equipo Arquidiocesano de Pastoral Familiar se encargó de las actividades realizadas durante el mes de octubre y a partir de allí se adoptó como el Mes de la Familia.