Titulares de Tapa: TAPA-04 Choque entre mineros y fuerzas del orden en vía hacia La Paz

AFP. MILITARIZADA. El ejército dispuso tanquetas y tanques para proteger el palacio de gobierno en La Paz de la furia de los manifestantes que exigen la renuncia del presidente.
Crece la tensión en Bolivia y Lozada se niega a renunciar. La cifra de muertos ascendería a más de 70.


Dos mineros muertos y un número indeterminado de heridos es el saldo, hasta el momento, de una violenta confrontación protagonizada hoy por unos 2.000 mineros que pretendían llegar desde Oruro a La Paz con efectivos militares y policiales en la carretera que une a ambas ciudades, según informó el párroco del lugar.

La cadena radiofónica Erbol, por su parte, señaló desde el lugar del enfrentamiento que el choque se produjo en el centro de la población de Patacamaya, situada a 109 kilómetros de la sede del gobierno boliviano.

Los manifestantes pretendían cruzar esa población, a mitad de camino entre Oruro y La Paz, con el objetivo unirse a las marchas contra el gobierno en La Paz y la vecina de El Alto, donde el martes se vivió una jornada de relativa tranquilidad tras varios días de violentos disturbios.

El conflicto en Bolivia, donde organizaciones y sindicatos se manifiestan desde el pasado mes de setiembre contra la exportación de gas y, desde hace unos días, exigen la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, ha causado hasta ahora alrededor de setenta muertos desde mediados de setiembre.

Un reportero de Erbol dijo desde Patacamaya que los roces comenzaron cuando una marcha de al menos 2.000 mineros, procedentes de Oruro y de los campamentos de esa región al sur de La Paz, intentó burlar el cierre de la vía impuesto por las fuerzas del orden.

Tras varios minutos de tensión, el conflicto estalló con el lanzamiento de piedras y dinamita, por parte de los manifestantes, y de proyectiles de gas lacrimógeno y balines de goma por parte de los efectivos policiales.

Las fuerzas castrenses dispuestas en la localidad, que cuentan con tres tanquetas de guerra, intervinieron posteriormente, pero no hicieron uso de munición de guerra, señaló la fuente.

El humo de los gases y el ruido de las explosiones de dinamita y de los disparos de balas de goma provocaron una situación de caos en la población, cuyos comercios cerraron instantes antes por temor a posibles destrozos.

Al margen de los incidentes de Oruro, en el día de hoy se prevén nuevos altercados con las fuerzas antidisturbios, por la llegada de campesinos del altiplano del norte de La Paz y de Yungas, la zona tropical de esta región, a la sede de gobierno y a la localidad colindante de El Alto.

Este choque llegó tras una jornada marcada por una tensa calma en la sede de gobierno y El Alto, donde el lunes se dispuso un estricto control militar, después de varios días de violencia que se saldaron con más de cuarenta muertos. (EFE)

(INTERNACIONALES).