Con una solvente producción, el Seleccionado de Inglaterra derrotó esta mañana (hora de nuestro país) a su par de Francia por 24 a 7, clasificándose para la final de la
Inexorablemente, la consideración primogénita debe direccionarse hacia la afirmación que, como era dable esperar, el
Desde el comienzo, las huestes de Clive Woodward mostraron la
Con autoridad, el pack inglés comenzó a marcar la pauta de las acciones, algo que -con excepción del line-out- se mantendría a lo largo de los ochenta minutos de juego.
Con la pauta primaria asegurada, en el noveno minuto de juego irrumpió (drop mediante) la categoría de quien no sólo sería el
Pese a que dos minutos más tarde, en la primera y única ocasión en que los Coqs pisaron los 22 metros adversarios, el negro
Paradójicamente, Francia estuvo desconocida, ya que además de no poder construir casi nada a partir de las escasas pelotas conseguidas (la mayoría desde el line-out), ni siquiera pudo sumar con el pie, ya que el talentoso Frederic Michalak jugó un partido olvidable desde todo punto de vista.
De esta forma, dentro del cierto equilibrio en el que se desarrolló la etapa inicial, la diferencia se estableció básicamente a partir de la puntería del fly-half inglés, cerrándose 12 a 7 a su favor.
El segundo tiempo arrancó con características similares a las del primero, condicionado por la seguridad inglesa y la ineptitud francesa. Esto se extendió hasta promediar la etapa, cuando el score se espació hacia un 18 a 7 demasiado holgado, atendiendo las características del juego practicado.
De allí en más, los Coqs parecieron
Como contrapartida, el Rose Team se fortaleció aún más, a punto tal de lucir en plenitud dentro de una
La suerte quedó echada para el mejor. El que a partir de un "aparato rugbístico" inmerso en respuestas satisfactorias, supo construir una victoria inobjetable, apostando a la jerarquía individual de un talentosísimo joven de 24 años, que sin lugar a dudas merece el sitial de privilegio que ostenta dentro del deporte británico y mundial.
El
Al ingresar en los minutos finales en reemplazo de su compañero Trevor Woodman, el primera línea
El pilar de 35 años superó al talentoso back de Francia, Philippe Sella (ya retirado), con el que hasta hoy estaba igualado.
El eficiente forward del Harlequins RFC (mide 1.83 m y pesa 115 kg) debutó con el Rose Team el 28 de julio de 1990 ante Los Pumas. Su único try en partidos internacionales se lo marcó justamente a la Argentina.
El mundialmente conocido "Club de los Cien" está conformado además de Leonard y Sella únicamente por el australiano David Campese, con 101 test-matches.
Detrás se ubican: George Gregan (Australia) con 94; Serge Blanco (Francia) con 93; Sean Fitzpatrick (Nueva Zelanda) con 92; Jost van der Westhuizen (Sudáfrica) con 89; Neil Jenkins (Gales) con 87; John Eales (Australia) y Rolando Martin (Argentina), con 86 test-matches.
César Miño