Deportes: DEPO-17 Inglaterra aleccionó a Francia y es finalista
Le ganó claramente y definirá nuevamente un mundial ante Australia. De esta forma, el sábado venidero se reeditará la final de la RWC de 1991. Jonny Wilkinson marcó los 24 tantos ingleses.


Con una solvente producción, el Seleccionado de Inglaterra derrotó esta mañana (hora de nuestro país) a su par de Francia por 24 a 7, clasificándose para la final de la V Rugby World Cup que el próximo sábado a las 6 se llevará a cabo en el imponente Estadio Olímpico de Sydney.

Inexorablemente, la consideración primogénita debe direccionarse hacia la afirmación que, como era dable esperar, el Rose Team se reencontró con sí mismo, transformando en un mero hecho anecdótico a la desechable actuación cumplida ante Gales en cuartos de final.

Desde el comienzo, las huestes de Clive Woodward mostraron la solidez colectiva que los identifica históricamente, y más aún en estos tiempos donde en materia de resultados se erigen en el mejor equipo del mundo.

Con autoridad, el pack inglés comenzó a marcar la pauta de las acciones, algo que -con excepción del line-out- se mantendría a lo largo de los ochenta minutos de juego.

Con la pauta primaria asegurada, en el noveno minuto de juego irrumpió (drop mediante) la categoría de quien no sólo sería el hombre del partido, sino además autor de la totalidad de los puntos de su equipo: el apertura Jonny Wilkinson.

Pese a que dos minutos más tarde, en la primera y única ocasión en que los Coqs pisaron los 22 metros adversarios, el negro Serge Betsen aprovechó con creces una pelota suelta en la hilera apoyando el único ensayo del partido, la historia se direccionaría hacia un horizonte unívoco.

Inglaterra impuso condiciones partiendo de un sistema defensivo virtualmente inviolable; pasando por una posesión muy solvente; y culminando con un paciente aprovechamiento de cada ocasión propicia, para sumar a través de los certeros kicks del mejor número 10 del mundo.

Paradójicamente, Francia estuvo desconocida, ya que además de no poder construir casi nada a partir de las escasas pelotas conseguidas (la mayoría desde el line-out), ni siquiera pudo sumar con el pie, ya que el talentoso Frederic Michalak jugó un partido olvidable desde todo punto de vista.

De esta forma, dentro del cierto equilibrio en el que se desarrolló la etapa inicial, la diferencia se estableció básicamente a partir de la puntería del fly-half inglés, cerrándose 12 a 7 a su favor.

El complemento


El segundo tiempo arrancó con características similares a las del primero, condicionado por la seguridad inglesa y la ineptitud francesa. Esto se extendió hasta promediar la etapa, cuando el score se espació hacia un 18 a 7 demasiado holgado, atendiendo las características del juego practicado.

De allí en más, los Coqs parecieron derrumbarse -inclusive, hasta emocionalmente- lo que obviamente conspiró aún más con la posibilidad de intentar el milagro de revertir el destino final del encuentro.

Como contrapartida, el Rose Team se fortaleció aún más, a punto tal de lucir en plenitud dentro de una estructura granítica, que denotó enorme solvencia y capacidad para manejar una exigencia de semejante envergadura, como es la semifinal de un Mundial.

La suerte quedó echada para el mejor. El que a partir de un "aparato rugbístico" inmerso en respuestas satisfactorias, supo construir una victoria inobjetable, apostando a la jerarquía individual de un talentosísimo joven de 24 años, que sin lugar a dudas merece el sitial de privilegio que ostenta dentro del deporte británico y mundial.

Síntesis


El match se disputó en el Telstra Stadium de Sydney, ante 82.000 espectadores, con el referato del neozelandés Paddy O'Brien.

Francia (7): Jean-Jacques Crenca (Olivier Milloud), Raphael Ibañez y Sylvain Marconnet; Jerome Thion y Fabien Pelous; Serge Betsen (Christian Labit), Olivier Magne e Imanol Hardinordoquy; Fabien Galthié (capitán) y Frederic Michalack (Gerald Merceron); Christophe Dominici (Clement Poitrenaud), Yannick Jauzion, Anthony Marsh, Aurelien Rougerie y Nicolas Brusque. Coach: Bernard Laporte.

Inglaterra (24): Trevor Woodman (Jason Leonard), Steve Thompson y Phil Vickery; Ben Kay y Martin Johnson (capitán, luego Dorian West)); Neil Back, Richard Hill (Lewis Moody) y Lawrence Dallaglio; Matthew Dawson (Kyran Bracken) y Jonny Wilkinson; Ben Cohen, Will Greenwood, Mike Catt (Mike Tindall), Jason Robinson y Josh Lewsey. Coach: Clive Woodward.

Primer tiempo: 9 y 38, drops de Wilkinson; 11, try de Betsen y goal de Michalak; 30 y 40, penales de Wilkinson.

Segundo tiempo: 15, 18, 23 y 32, penales de Wilkinson.

El club de los cien


Al ingresar en los minutos finales en reemplazo de su compañero Trevor Woodman, el primera línea Jason Leonard estableció esta mañana un nuevo récord de 112 test-matches con la camiseta de Inglaterra.

El pilar de 35 años superó al talentoso back de Francia, Philippe Sella (ya retirado), con el que hasta hoy estaba igualado.

El eficiente forward del Harlequins RFC (mide 1.83 m y pesa 115 kg) debutó con el Rose Team el 28 de julio de 1990 ante Los Pumas. Su único try en partidos internacionales se lo marcó justamente a la Argentina.

El mundialmente conocido "Club de los Cien" está conformado además de Leonard y Sella únicamente por el australiano David Campese, con 101 test-matches.

Detrás se ubican: George Gregan (Australia) con 94; Serge Blanco (Francia) con 93; Sean Fitzpatrick (Nueva Zelanda) con 92; Jost van der Westhuizen (Sudáfrica) con 89; Neil Jenkins (Gales) con 87; John Eales (Australia) y Rolando Martin (Argentina), con 86 test-matches.

César Miño