El diario Financial Times publicó una carta de lectores firmada por un catedrático de la universidad de Cambridge, quien replicó las críticas del matutino a la propuesta argentina de reestructuración de la deuda.
En su nota, el profesor asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Cambridge, Guillermo Makin, recordó la responsabilidad del Fondo Monetario Internacional en la crisis que derivó en la cesación de pagos.
La carta de lectores de Makin alude al artículo editorial del lunes 2 de febrero pasado, en el que el Financial Times señalaba que era "tiempo de decirle que no a la Argentina".
"El default no fue un acto malévolo como usted señala, sino el resultado inevitable de un colapso masivo de la economía", dijo Makin, para agregar: "El tiempo para objetar las políticas fue cuando eso ocurría, la visión desbalanceada de su reciente editorial es ideológica, dogmática e inútil", agrega la nota.
El estudioso consigna que el matutino no expresó las mismas críticas a las políticas sustentadas en el consenso de Washington, que durante la década del '90 llevaron al desempleo a niveles récord, pese a un crecimiento sostenido del producto bruto de entre el 7 y el 8 % anual.
"Las políticas dictadas por el FMI en los '90 y que fueron aprobadas por usted causaron una desindustrialización masiva, invasión de importaciones, fuga de capitales y una pobreza récord, destruyendo el mercado de consumo, inversiones y ganancias, generando una depresión que minó seriamente las instituciones financieras en la Argentina", señala la nota de Makin al editor del diario.
Makin asevera que el presidente Néstor Kirchner pretende pagar, aunque tiene razón al señalar que los términos del acuerdo deben ser realistas.
"A una economía que raramente mostró un superávit fiscal del 0,5 por ciento en la década de los '90 y que ahora está exhibiendo un superávit del 3 por ciento no se le puede pedir que derive fondos destinados a los beneficios sociales y la reconstrucción para asegurar que el FMI y los tenedores de bonos no paguen por su estupidez manifiesta de los '90", afirma la misiva.
El profesor agrega que "el presidente Kirchner sostiene que el incremento en la recaudación irá a pagar lo que llama la deuda social y no la deuda externa. El electorado lo está apoyando y es por eso que George W. Bush y José María Aznar lo respaldan".
"Difícilmente el señor Kirchner vaya a abandonar una política que generó un crecimiento del 8,2 % del producto en el 2003 e incrementó su popularidad", concluye la nota.