Los temas agrícola y de acceso a los mercados obstaculizaron un acuerdo en las negociaciones sobre el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca) y obligaron a una "suspensión" que podría complicar su puesta en marcha en enero de 2005.
El final del encuentro de los 34 viceministros de Comercio de la región fue anunciado por los negociadores del Mercado Común del Cono Sur (Mercosur) en una rueda de prensa antes de que los copresidentes de la negociación lo hicieran oficial.
El secretario de Comercio Internacional de Argentina, Martín Redrado, quien actuó como portavoz del Mercosur, señaló que la imposibilidad de llegar a un acuerdo se debió a la "falta de disposición" de algunas delegaciones para avanzar en los temas agrícolas, sobre todo en subsidios y acceso a mercados.
Poco después, los copresidentes de la negociación, el brasileño Adhemar Bahadian y el estadounidense Peter Allgeier, anunciaron que la reunión continuará "la primera semana de marzo, aquí en Puebla".
Aseguraron que se trata de "una suspensión o receso" y no de un "fracaso" lo acontecido en Puebla.
"Las delegaciones necesitan más tiempo. Todos debemos consultar en nuestras capitales y entre las delegaciones", señaló el Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) en una declaración.
El representante adjunto de Comercio de Estados Unidos, Peter Allgeier, indicó que hubo múltiples puntos problemáticos, además de la agricultura.
Según Allgeier el cumplimiento del cronograma del Alca, que contempla el fin de las negociaciones para enero de 2005, "depende del contenido del conjunto común de obligaciones y derechos" que establezcan las bases mínimas de negociación.
La reunión de Puebla tenía por objeto acordar la estructura de las negociaciones a seguir por los 34 países del continente para concretar el Alca y debía otorgar un mandato al respecto a los 9 grupos de negociación para empezar a trabajar este mes, labor que se verá retrasada por la falta de acuerdo.
Redrado aseguró que a pesar del "impasse" en esta reunión el Mercosur no se retirará de las negociaciones.
Las principales divergencias fueron entre el Mercosur y el grupo de 14 países que encabeza Estados Unidos (G14) respecto a la apertura de los mercados de servicios e inversiones, la liberalización de las mercancías y los subsidios a la agricultura.
El Mercosur ofreció concesiones a Estados Unidos en materia de servicios, pero sujetas a un cambio de posición de este país en materia agrícola, especialmente un acuerdo para neutralizar los "apoyos domésticos" en el comercio.
Además, pretendía la liberalización del universo arancelario, mientras que Estados Unidos propuso una apertura "sustancial" en ese aspecto.
Redrado señaló que las concesiones que hizo el Mercosur en esta reunión pueden servir "de referencia, pero de ninguna manera como base de negociación" para cuando la reunión continúe y expresó su esperanza de que los demás negociadores "reflexionen en casa".
Las organizaciones civiles que rechazan el Alca, como Oxfam Internacional y el colectivo Alianza Social Continental consideraron que la falta de acuerdo en Puebla fue un "fracaso" que se convierte en un "nuevo Cancún", en alusión a la cumbre donde en setiembre pasado no se logró avanzar en la redefinición de las reglas del comercio mundial.
Desde que el martes comenzó la reunión en Puebla, las delegaciones de los 34 países llevaron adelante un duro trabajo para consensuar las amplias diferencias de las dos propuestas presentadas, una por parte del Mercosur, acompañada principalmente por los países del Caricom y Bolivia, y otra de Estados Unidos, con el apoyo de Canadá, México, Chile, y demás Estados que ya tienen libre comercio con Washington o están en avanzado proceso de negociación.
El Mercosur sostiene que sin acuerdos en la modalidad para negociar agricultura, el resto de las áreas tampoco pueden seguir tratándose.