Internacionales: INTE-02 Bush crea comisión por el caso de las armas iraquíes
Lo que fue la excusa para ir a la guerra se transforma ahora en un problema de cara a las elecciones. En Irak aguardan expectantes el regreso de los miembros de las Naciones Unidas.


La vuelta de los expertos de la ONU es aguardada con gran expectación en Bagdad, donde examinarán la posibilidad de organizar elecciones directas rápidamente, mientras en Estados Unidos el presidente George W. Bush creó una comisión que investigará la cuestión de las armas prohibidas que, se suponía, poseía el derrocado Saddam Hussein pero que siguen sin encontrarse.

Además, el gabinete del gran ayatollah Ali Sistani desmintió que el dignatario fuera blanco de un intento de asesinato en Nayaf (al sur de Bagdad) y afirmó que informaciones semejantes sólo pretenden perjudicar la misión de la ONU.

Estos expertos de Naciones Unidas tendrán que establecer si la celebración de unos comicios directos en Irak, pedidos por la mayoría chiíta pero considerados prematuros por Washington, es algo factible.

El personal extranjero de la ONU había sido evacuado del país después de que la sede de la organización en Irak fuera objetivo de sangrientos atentados en agosto y septiembre.

Según el acuerdo firmado el 15 de noviembre entre la coalición dirigida por Estados Unidos y el Consejo de gobierno provisional iraquí, debe formarse una asamblea de transición tras unas elecciones indirectas y dentro del objetivo de cesión de poder a los iraquíes antes del 30 de junio del 2004.

El ayatollah Sistani, la mayor autoridad chiíta en el país, exige que la asamblea se forme tras elecciones generales directas. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, no descartó que este calendario se modifique si el equipo de la ONU así lo aconseja.

Mientras tanto, en Washington, Bush formó una comisión independiente encargada de investigar las informaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses que les llevaron a creer en la existencia de armas de destrucción masiva (ADM) en Irak.

"Queremos entender por qué" ningún ADM ha sido encontrada, aseguró Bush.

OFICIALISTAS Y OPOSITORES


La comisión estará co-presidida por el ex senador demócrata Chuck Robb y el juez republicano conservador Laurence Silberman. Deberá entregar su informe de conclusiones el 31 de marzo del 2005, después de las votaciones presidenciales de noviembre para las que Bush, republicano, es candidato a la reelección.

Estados Unidos declaró la guerra el pasado marzo al régimen de Saddam Hussein, argumentando que sus servicios de inteligencia habían descubierto la existencia de ADM en Irak. Sin embargo, la semana pasada el ex jefe del grupo estadounidense de inspecciones en Irak, David Kay, consideró que estas informaciones eran falsas y reconoció que no hay rastro de ningún arsenal en el país.

Por otra parte, un comunicado oficial publicado el viernes por los allegados del ayatollah Sistani "desmintió categóricamente las informaciones sobre un intento de asesinato" de éste después de informaciones contradictorias sobre un incidente ocurrido en Nayaf, 160 km al sur de Bagdad.

Un responsable de este despacho del ayatollah admitió que una "persona intentó entrar en la oficina de Sistani para perpetrar un acto criminal, pero los guardias impidieron que llevara a cabo su idea".

Un político de Nayaf, independiente de este líder religioso, aseguró que "es imposible que los allegados de Sistani reconozcan que hubo un incidente porque esto debilitaría su exigencia de elecciones directas", que no se celebran debido a la falta de seguridad y al escaso plazo para prepararlas.

Por otra parte, el secretario de Estado norteamericano Colin Powell se reunió con el canciller francés Dominique de Villepin en Nueva York, un encuentro que se considera un paso adelante en la normalización de las relaciones entre los dos países, turbias por la guerra en Irak.

Por último, el ministro iraquí de Finanzas, Kamal al Kilani, instó a los donantes internacionales a agilizar la liberación de los fondos prometidos durante la conferencia de Madrid, el pasado octubre, subrayando que este dinero es crucial para la reconstrucción de su país.

Diversos países prometieron en Madrid donaciones por un total de 33.000 millones de dólares hasta el 2007 para ayudar a la reconstrucción de Irak. (AFP).