El procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, presentará el martes su renuncia al presidente Néstor Kirchner, para pasar a ocupar un lugar en el tribunal permanente del Mercosur, se informó oficialmente en Casa Rosada.
Becerra, oriundo de Mendoza, ejerció el cargo de jefe de los fiscales desde el segundo mandato del ex presidente Carlos Menem, en cuyo gobierno también ocupó un cargo como secretario de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Tras recibir su dimisión, Kirchner deberá proponer uno o más candidatos para reemplazarlo que serán sometidos al proceso de selección pública, tal como ocurre con los postulantes a ocupar un cargo en la Corte Suprema de Justicia.
Los aspirantes para la Procuración General de la Nación deberán mostrar públicamente su declaración patrimonial y su designación recibirá apoyos y objeciones de colegios de abogados, entidades de derechos humanos y otras instituciones públicas, según el decreto 288 firmado el año pasado.
El último paso para la designación final del nuevo procurador quedará en manos del Senado de la Nación, que debe aprobar el pliego respectivo con el voto de los dos tercios de sus miembros.
El Poder Ejecutivo todavía no difundió el candidato para reemplazar a Becerra, pero uno de los nombres que circula es el del ex ministro del Interior Esteban Righi.
El saliente procurador general pasará a ocupar un sillón en el tribunal permanente del Mercosur, que funcionará desde marzo en Asunción, según confirmaron fuentes gubernamentales.
Allegados a Becerra dijeron a DyN que "habló hace tiempo con el presidente y le planteó que había cumplido un ciclo y que tenía cierto agotamiento propio de su gestión".
Pocos meses después de la asunción de Kirchner, ya habían circulado versiones sobre el alejamiento del procurador, debido a su vinculación con el menemismo, pero fueron desmentidas por el propio personaje.
Becerra llegó a la función pública nacional durante la gestión del ex presidente Menem de la mano de su comprovinciano y ex senador, Eduardo Bauzá.
Luego de ser diputado nacional, Becerra trabajó como secretario de Estado de la Jefatura de Gabinete de Ministros durante la gestión del propio Bauzá.
De allí fue designado como defensor general de la Nación y, posteriormente, como procurador, cargo que ocupó ininterrumpidamente durante el segundo mandato de Menem, los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Eduardo Duhalde, y los primeros meses de Kirchner.
En los últimos años, Becerra emitió dictámenes trascendentes como sus pronunciamientos por la invalidez de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, por la imprescriptibilidad de delitos como el robo de bebés de desaparecidos o a favor de ahorristas afectados por las restricciones bancarias.