Sucesos: SUCE-03 Violan a una chica dentro de una confitería bailable


Una adolescente de 16 años fue salvajemente violada en uno de los baños de un boliche bailable de la localidad bonaerense de Villa Ramallo, informaron fuentes policiales y allegados a la víctima.

Por el caso, que desató un escándalo y el clamor popular de justicia en esa comunidad del partido de Ramallo, se encuentra prófugo el único imputado en la causa, un joven identificado por las fuentes como Máximo Storti, perteneciente a una de las familias más tradicionales del lugar, intensamente buscado por la policía y quien dijo que la relación sexual fue consentida.

El jueves, cerca de las 22.30, la policía se presentó en su domicilio de Marinero Panno y San Martín, a metros del local bailable, con una orden de detención pedida por el fiscal de San Nicolás a cargo del caso, Vicente Botteri, pero Storti ya no se encontraba en ese domicilio.

Fuentes del caso no descartaron que el joven, quien se había presentado a declarar ante el fiscal acompañado por su abogado antes de su pedido de captura, haya decidido abandonar su casa, con destino a Buenos Aires.

Durante esa audiencia habría admitido el acto sexual, pero dijo que se trató de "sexo consentido", lo cual fue rechazado de plano por las pericias médicas.

La violación ocurrió en la madrugada del domingo último, cuando una adolescente de 16 años fue con sus hermanos y un grupo de amigos a bailar al boliche K'aos, en Marinero Panno y San Martín, de Villa Ramallo, para festejar el cumpleaños de uno de sus hermanos, que el sábado 31 de enero había cumplido 20 años.

Las fuentes detallaron que la chica -su identidad se reserva para preservar a la víctima-, se ubicó con unos amigos junto a la barra del boliche, que en ese momento era atendida por un joven de entre 26 y 28 años, a quien todos conocen en el pueblo, y que aparentemente era Storti, el presunto autor de la agresión sexual.

En un momento, el desconocido se sentó junto a la menor y, según contó la familia de la víctima, le pidió que le diera la mano y un beso, en señal de presentación, para luego comenzar a hablarle en un tono "más que amistoso", aunque finalmente la conversación no se extendió por mucho tiempo.

EL ATAQUE


Ya sobre la hora de cierre del local, cerca de las 6 de la mañana, la adolescente se dirigió a uno de los baños, pero al llegar al pasillo que conducía a los sanitarios las luces comenzaban a apagarse, por lo que sintió temor y decidió volver sobre sus pasos para retirarse.

Al darse vuelta se encontró con el joven, que la tomó de la mano y mientras la arrastraba hacia uno de los baños le decía que quería conversar con ella.

Cuando la menor intentó escapar, su agresor la tomó con mayor firmeza y la empujó al baño, donde logró dominarla mientras le bajaba hasta las rodillas los pantalones elastizados que llevaba puestos y comenzó a violarla.

La adolescente llegó a su casa, en la que se encontraba su madre, y juntas fueron conducidas por un patrullero para radicar la denuncia en la comisaría de Villa Ramallo, donde fue revisada por el médico policial y luego se dirigieron al hospital local, en el que volvió a ser atendida por la médica ginecóloga de guardia.

Las fuentes informaron que "se hicieron los peritajes correspondientes y se confirmó que hubo violación, más lesiones en diferentes partes del cuerpo".

El lunes último, el fiscal Botteri elevó un pedido de detención contra Máximo Storti, pero el juez de Garantías en turno denegó la solicitud por considerar que "aún no había pruebas suficientes" para llevarla a cabo.

Finalmente, una segunda orden de detención permitió que personal de la comisaría de Villa Ramallo junto con policías de la Delegación de Investigaciones (DDI) de San Nicolás se presentaran en el domicilio del imputado, pero el operativo resultó infructuoso. (Telam).