Titulares de Tapa: TAPA-04 El Papa pide una reforma en la ONU
Reclamó que el organismo se transforme en "una autoridad moral respetada". No es la primera vez que Juan Pablo II cuestiona a Naciones Unidas.


Juan Pablo II expresó hoy su apoyo a una reforma de la ONU para hacer a este organismo más eficaz y lograr que sea, dijo, "una autoridad moral cada vez más respetada" en el mundo.

El Pontífice manifestó esta petición al recibir en audiencia al presidente de la 58° Asamblea General de la ONU y ministro de Asuntos Exteriores de Santa Lucía, Julian R. Hunte.

Hunte manifestó el pasado año en Nueva York que tras la guerra en Irak hay una necesidad "urgente" de revitalizar la Asamblea General y reformar el Consejo de Seguridad, máximo órgano ejecutivo de la ONU.

El Papa subrayó que la Santa Sede considera a las Naciones Unidas como "un instrumento significativo para la promoción del bien común universal", y añadió que su reforma servirá para lograr una mayor eficacia en la resolución de los conflictos.

Por este motivo el Santo Padre abogó por cambios en el organismo internacional que lo convierta "en una autoridad moral cada vez más respetada por la comunidad internacional".

"Espero -afirmó- que los países miembros consideren esta reforma una obligación moral y política que requiere prudencia y determinación".

En este sentido Juan Pablo II recordó su intervención en el mensaje de la Jornada mundial de la Paz (el pasado 1 de enero), al señalar que la ONU puede desempeñar un papel importante para permitir el desarrollo de un orden internacional "al servicio de toda la familia humana".

El Pontífice ha defendido en repetidas ocasiones el papel de la ONU para mediar en los conflictos internacionales, en especial durante la crisis que llevó el pasado año a la guerra en Irak. El Estado del Vaticano tiene un estatuto de observador en la ONU.