Deportes: DEPO-01

Nada de amor

La selección se va cabizbaja y la gente la despide indiferente. La relación de poco afecto se reafirma con el pobre juego de ayer. Foto: Agencia DyN.. 
Argentina le ganó a Ecuador jugando otra vez en un nivel muy liviano. El partido terminó 1 a 0 gracias a un gol de Crespo desde afuera del área. El equipo nacional estuvo lejos de su potencial y Bielsa fue insultado por la gente.


El seleccionado argentino, con todas las estrellas reclamadas por los hinchas, le ganó anoche Ecuador por 1 a 0 sin brillo en el Monumental, por la quinta fecha de las eliminatorias sudamericanas para el mundial de Alemania 2006.

Un oportuno gol anotado por el delantero Hernán Crespo, a los 14 minutos del segundo tiempo, evitó otro triste capítulo del conflictivo romance entre el conjunto de Marcelo Bielsa y los hinchas, marcado por un fútbol carente de identidad.

Ni siquiera la disposición en la cancha de Andrés D'Alessandro, Pablo Aimar, Hernán Crespo, Carlos Tévez (debutó en el seleccionado mayor) y Juan Román Riquelme alcanzó para alterar la fisonomía colectiva de un conjunto automatizado, que no deja margen para la inspiración individual.

Independientemente del rendimiento, Argentina ocupó en forma transitoria la punta de las eliminatorias con 11 unidades, hasta que hoy jueguen el campeón del mundo, Brasil (8) y Paraguay (9).

Sin sorpresa


Argentina tuvo una noble propuesta: atacar masiva e indiscriminadamente. Pero, en cambio, una forma de ejecutarla obstinada, repetitiva, dinámica en exceso, como un equipo enceguecido, obsesionado con recomponer la relación con la gente en base a la sucesión de llegadas al arco rival en el menor tiempo posible.

Dentro de esa filosofía de juego cobraron mucho protagonismo Clemente Rodríguez y César Delgado, quienes se ofrecieron como constante salida por el sector derecho.

Pero, contra la lógica que puede suponer la diferencia de audacia en los planteos, Argentina no fue llamativamente superior a Ecuador, aunque sí manejó el partido. El equipo de Bielsa propuso un lateral en función ofensiva, tres volantes de exquisito manejo y otros tres delanteros, contra un especulativo 4-4-1-1 de los ecuatorianos de Hernán Gómez.

Aunque en lo concreto del juego no hubo grandes distancias y, más aún, las llegadas más claras fueron para los visitantes. Argentina se aproximó con sendos cabezazos de Ayala, Heinze y Sorín y con un remate furibundo de Crespo que le quemó las manos a Cevallos, en una jugada que, curiosamente, provino de un contraataque.

Ecuador, más sencillo y recatado, tuvo un disparo de Reasco que rozó el palo derecho, otro de Ayoví que devolvió ese mismo parante a la media hora de juego y un remate de De la Cruz que paralizó varios corazones, a los 39 minutos.

A esa altura quedaba muy lejos el aplauso espontáneo de la gente, que a los 14 minutos ya reclamaba con su insulto colectivo, como una clara muestra de lo que contagiaba Argentina.

Sólo el gol


Para el complemento llegaron los cambios: adentro Tévez desde el arranque y Riquelme a partir de los 10 minutos. Delgado ocupó el costado izquierdo del ataque y Luis González se adelantó un poco más.

Pero el resultado fue el mismo. Argentina no logró despojarse de esa impronta de equipo atolondrado, que corre más de lo que piensa, que es incapaz de darle un mínimo de libertad a sus jugadores para romper ese sistema mecánico con el que funcionan los equipos de Bielsa.

Mientras tanto, Ecuador respondía de contra, aunque tímidamente, y en cada llegada dejaba en claro que Cavallero "no está en su mejor versión", como reconoció el propio entrenador nacional.

Sin embargo, y por esas cosas que regala el impredecible y cambiante fútbol, Argentina encontró el gol en el momento previo al comienzo de una reprobación generalizada, propia de la impaciencia por ganar en la media hora final. Después de un susto, D'Alessandro, rápidamente habilitado por Cavallero, sirvió a Crespo, quien en un gesto técnico de goleador enganchó hacia el centro y colocó un violento derechazo al lado del palo izquierdo de Cevallos.

Fue la instancia salvadora de la noche porque, a juzgar por lo que hizo luego, Argentina habría sido incapaz de abrir el marcador con los nervios del reloj a cuestas.

El resto del partido se desarrolló entre el tenso silencio del público, la apatía argentina para brillar, aun con Tévez y Riquelme, y la indecisión ecuatoriana para cobrar mayor protagonismo en busca de la igualdad.

No hubo sorpresa hasta el final de la noche en el Monumental, más allá de la decepcionante actuación ante un rival de muy baja consideración mundial. Y como si fuera poco, todo esto sucedió en la antesala del clásico con Brasil, en Belo Horizonte, el próximo 2 de junio.

Argentina 1 Ecuador 0


Cancha: estadio Monumental.

Árbitro: Martín Vázquez (Uruguay).

Recaudación: 1.097.660 pesos (40.561 espectadores).

Argentina: Cavallero; Clemente Rodríguez, Ayala, Heinze y Sorín; Luis González; Aimar y D'Alessandro; César Delgado, Crespo y Mariano González. Director técnico: Marcelo Bielsa.

Ecuador: Cevallos; De la Cruz, Iván Hurtado, Espinoza y Reascos; Kléber Chalá, Obregón, Edwin Tenorio y Ayoví; Méndez; Carlos Tenorio. Director técnico: Hernán Darío Gómez.

Gol: en el segundo tiempo, a los 14 min. Crespo (A).

Cambios: en el segundo tiempo, antes de comenzar, Tévez por Mariano González (A), a los 10 min. Riquelme por Aimar (A), a los 18 min. Agustín Delgado por Chalá (E), a los 20 min. Burdisso por Delgado (A), a los 22 min. Kaviedes por Edwin Tenorio (E) y a los 28 min. Salas por Carlos Tenorio (E).

Para hoy


El seleccionado paraguayo rendirá hoy un durísimo examen cuando reciba a su par de Brasil, que contará con un terceto de ataque de lujo para recuperar la punta. Es que los astros Kaká (del Milan, como volante más adelantado), Ronaldinho (del Barcelona) y Ronaldo (del Real Madrid) conformarán la delantera en la que descansa la expectativa del técnico Carlos Alberto Parreira para vulnerar la tradicional solidez defensiva albirroja. El cotejo además cobra mayor importancia por el buen presente de ambos, ya que los paraguayos quieren retomar el liderazgo luego de la victoria de Argentina (tienen 9 puntos) y los cariocas lograr el máximo puesto junto a los albicelestes (cuentan con 8 unidades).

El partido, que es el más importante de la quinta fecha, se jugará desde las 21.45 locales (el mismo horario en Argentina) en el estadio de los Defensores del Chaco, con el arbitraje del colombiano Oscar Ruiz.

Por su parte, Uruguay (que suma 7 puntos) intentará lograr hoy su tercer triunfo en las eliminatorias para el mundial 2006 cuando reciba a la sorpresa del certamen, su par de Venezuela (tiene 6 unidades). El partido se jugará desde las 19.30 (hora local y argentina), en el estadio Centenario, de Montevideo, y será arbitrado por el boliviano René Ortubé. El entrenador del conjunto celeste, Juan Ramón Carrasco, sólo anticipó que seguirá utilizando el sistema 3-3-1-3, el preferido del técnico argentino Marcelo Bielsa, pero no definió la formación.

Finalmente, el seleccionado de Perú (5 puntos) buscará hacer pesar su condición de local frente a su par de Colombia (apenas 1 unidad), que inaugurará el ciclo de Reinaldo Rueda como técnico luego del flojísimo comienzo en las eliminatorias. El encuentro se disputará a partir de las 23.40 de Argentina, en el estadio Nacional de Lima, y será arbitrado por el brasileño Marcio Rezende.