París. - El primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, presentará hoy su gobierno remodelado tras el voto castigo en las Regionales, en el que probablemente seguirán varios "pesos pesados" pero en otros cargos, en una difícil apuesta por enderezar la situación antes de las elecciones europeas de junio.
El primer ministro acudió esta mañana al Elíseo, por una puerta lateral, para repasar la composición del nuevo equipo, bautizado Raffarin III, con el presidente, Jacques Chirac.
El anuncio del nuevo gabinete, que era esperado esta mañana, se ha retrasado hasta la tarde, pero el Elíseo no ha precisado la hora.
El retraso parece reflejar las dificultades para ultimar la composición de un gobierno que afronta duros desafíos en los próximos meses, en primer lugar la anunciada y explosiva reforma del seguro de enfermedad, con los sindicatos en pie de guerra, todo ello con el trasfondo de una coyuntura económica complicada.
La decisión ayer de Chirac de mantener a Raffarin en su puesto, al menos hasta las Europeas de junio, suscitó fuertes críticas de la oposición de izquierda, que acusa al jefe de Estado de despreciar el mensaje del electorado contra la política "injusta" e "ineficaz" llevada a cabo desde hace dos años.
Pero la reconducción del impopular y debilitado primer ministro también ha producido malestar o incomprensión entre las filas del partido conservador gobernante, UMP, donde unos cuantos cargos electos esperaban el nombramiento del popular ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, al frente del gobierno.
Si se confirman las quinielas, el ambicioso Sarkozy se afianzaría como "número dos" del gobierno y pasaría a dirigir un súper Ministerio de Economía y Finanzas con competencias ampliadas a la reforma del Estado o a Trabajo.
En Interior sucedería a Sarkozy el actual ministro de Exteriores, Dominique de Villepin, quien pasaría las riendas de la diplomacia al comisario europeo Michel Barnier, próximo a Raffarin.
El paso a Interior de Villepin, fiel chiraquiano (fue secretario general del Elíseo de Chirac durante años) y próximo al líder de la UMP, Alain Juppé, se inscribiría en una estrategia para crear un rival serio de Sarkozy o un posible sucesor de Raffarin al frente del gobierno, indican los analistas.
Al frente de un gran ministerio de cohesión social, nuevo "leitmotiv" de Raffarin tras el golpe electoral, estaría el actual secretario de Estado de la Ciudad, Jean Louis Borloo.
Ese nuevo "polo" del Ejecutivo abarcaría la Ciudad, la Vivienda y la Integración, según filtraciones periodísticas.
Michele Alliot-Marie, que, según Le Figaro, rechazó suceder a Villepin en Exteriores, se quedaría en Defensa.
Su colega de Asuntos Sociales y Trabajo, Francois Fillon, pasaría a Educación, y se barajaban varios nombres para el también complicado Ministerio de Sanidad.
A la espera de conocerse la lista definitiva del nuevo equipo, todo indica que habrá pocas mujeres y que dominarán los "profesionales" de la política, a expensas de los representantes de la "sociedad civil" que habían sido incluidos en el Raffarin II. (EFE)