La provincia recaudó casi cien millones de pesos como consecuencia de la moratoria impositiva provincial. Si bien los datos no terminaron de ser procesados -el plazo para la regularización cerró el último 29 de marzo-, el titular de la Administración Provincial de Impuestos confirmó que hasta el momento se cobraron en efectivo "97 millones de pesos".
En diálogo con El Litoral, José Luis Milessi precisó que se solicitaron "alrededor de 778 mil liquidaciones", entre las que prevalecieron las de Impuesto Inmobiliario y Patente sobre vehículos. Sin embargo, correspondieron a Ingresos Brutos y Sellos los montos "más significativos".
El funcionario sostuvo que los resultados están "dentro de lo estimado", aunque admitió que el proceso fue "desordenado" por las sucesivas prórrogas; pese a ello se considera que "todo terminó de manera bastante pacífica".
En cuanto a las características de los contribuyentes que se acercaron a regularizar su situación, "la mayoría no califica dentro de los grandes evasores", sino como "gente con demoras" en el Inmobiliario. "Probablemente esas personas sí pagaron la cuota del cable, pero no hicieron lo mismo con los tributos provinciales -ironizó-; igualmente, no les vamos a decir evasores, en todo caso, `argentinosï ".
Sí se presentaron algunos casos de "cifras importantes" que correspondieron a "empresas concursadas, con dificultades financieras de arrastre", pero a las que "tampoco llamaría grandes evasores, sino grandes deudores de la API que han procurado regularizar su situación".
Milessi evitó hablar del supuesto éxito de la medida porque insistió en la teoría de que "estos cien millones que hoy cobramos se debieron haber recaudado en los últimos cinco años". Por ello, se limitó a confesarse "relativamente satisfecho, pero sólo porque estamos pudiendo administrar bien el proceso", Por lo demás, "lo único que hace la moratoria es marcar un déficit nuestro por no haber podido cobrar antes lo que hoy recaudamos" .
Compartió que, en parte, la medida puede ser un paliativo para "la anciana que se atrasa con un impuesto", pero alertó que "muchos son especuladores".
Por eso, también descalificó las prórrogas que, a su entender, "siempre son inconvenientes". Sólo las justificó, en este caso, por los sucesivos paros y conflictos de personal que tuvo la API durante el segundo semestre del año pasado, y que repercutieron en la atención al público. Por eso, creyó que la última prórroga otorgada incluso por este gobierno "fue necesaria, aunque no sé si justificada". .
Milessi halló pocos -por no decir ninguno- beneficios en las moratorias y se manifestó absolutamente reacio a aplicarlas.
"Moratoria: nunca, nunca, nunca, respondió. Sí considerar al contribuyente que padece dificultades para el pago. Pero ése es un tema de administración tributaria".
Al respecto, citó como ejemplo a la AFIP, que "tiene regímenes abiertos de asistencia financiera para quien debe pagar una cifra importante y no puede, muchas veces porque no consiguen dinero en el banco o porque no pueden pedirlo. Pero es un tema de administración tributaria", subrayó.
La definición de moratoria para Milessi es gráfica y particular. "Es una ley con la que especulan todos aquellos que profesionalmente se dedican a no pagar impuestos, que son expertos en no pagar. Entonces, se la pasan de moratoria en moratoria, como los monos en la liana, que nunca tocan el suelo. Lo que hay que hacer en estos casos es cortar la liana...".
"No soy partidario de las moratorias", remató más tarde, por si quedaban dudas. "Son leyes -reiteró- que promueven los legisladores, aunque también puede hacerlo el Poder Ejecutivo-, pero no soy partidario", sentenció.
Para Milessi, estas medidas "hacen mucho daño a la recaudación fiscal" de todos los días. "Cada vez que entra un proyecto de ley en las Cámaras sobre esto, aunque no sea aprobado, repercute en la recaudación".
Su expectativa es "que no haya más moratorias" ni "más presiones" para que este tipo de medidas se vuelvan a adoptar. Milessi dio por "cerrado" el actual proceso y bregó por que, de ahora en más, "se dé el cumplimiento ordinario del pago de las cuotas para erradicar la idea de quienes pagan una cuota y después, vuelven a esperar otra moratoria".