El lado más humano y desconocido de un mito del automovilismo, Ayrton Senna Da Silva, revela a un fanático que sólo pensaba en los autos de competición y de calle, pero que tenía tiempo para una vida amorosa agitada, opuesta a los rumores que sobre su sexualidad sembraron su compatriota Nelson Piquet y el francés Alain Prost.
La biografía "Ayrton, o herói revelado" ("Ayrton, el héroe revelado"), que llega a las librerías de distintas ciudades de Brasil esta semana, trata temas inquietantes de la vida de quien lograra tres títulos en el Campeonato del Mundo de la Fórmula Uno, quien falleció el 1� de mayo de 1994, a raíz de un accidente fatal mientras disputaba el Gran Premio de San Marino, en Imola, en la ya famosa curva de Tamburello, al chocar su Williams a más de 300 km/h.
Además aporta hechos que hacen entender que Senna era de este mundo: no le gustaba leer; se irritaba si permanecía mucho tiempo sentado -era muy ansioso-, salvo dentro de algún habitáculo de auto. Era muy desconfiado; cuando viajaba no se interesaba por las distintas facetas culturales de los países que visitaba, exposiciones, conciertos o vida nocturna. No apreciaba, por ejemplo, los buenos vinos, pero bebía para emborracharse cuando estaba eufórico o deprimido.
Para elaborar la biografía, el periodista brasileño Ernesto Rodríguez tardó dos años y entrevistó a 213 personas en su territorio, Argentina, Inglaterra, Italia, Francia, Portugal y Japón.
El libro concluye tras cotejar varios testimonios que el estilo osado de conducir y la obsesión por superar los límites llevaron al campeón mundial de 1988, 1990 y 1991 a actuar ciertas veces con deslealtad.
En particular alude al choque que sacó a Alain Prost de la lucha decisiva por el título de 1990, en el circuito japonés de Suzuka (recuérdese que en 1989, Prost hizo lo mismo en el mismo escenario nipón) y concluye que la maniobra del brasileño, a 250 kilómetros por hora, fue premeditada.
La vida sentimental con cinco mujeres, entre ellas la presentadora de televisión "Xuxa", muestra a "un hombre romántico", que decepcionó y fue decepcionado profundamente.
Con Lilian Vasconcellos, con quien se casó en 1981 y se fueron a Gran Bretaña, cuando él tenía 21 años y ella 19, la relación duró ocho meses y dejó la imagen de un hombre cariñoso pero más preocupado por su carrera profesional y a quien la noticia de que iba a ser padre no lo conmovió en lo más mínimo.
Lilian relata que en los días previos de las competencias, Ayrton Senna dormía en otra cama, para no ceder a ninguna tentación.
"Xuxa", de quien se hizo novio a finales de 1988 -después de obtener el primer con McLaren, ganó él y su compañero de equipo Alain Prost, 15 de las 16 carreras del calendario de la F-1-, lo decepcionó en Nueva York, cuando un día, él sin previo aviso, se presentó en la casa donde estaba hospedada la animadora, disfrazado de Papá Noel. La rubia, sin dar explicaciones, no lo dejó entrar...
Tras la ruptura, hablaban por teléfono pero él siempre quedaba deprimido.
Para muchos adversarios de Senna en las pistas, ésta y las otras relaciones pretendían ocultar al público que era homosexual.
Los rumores, según el autor, arreciaron a finales de 1986 cuando Ayrton contrató como secretario particular a Américo Jacoto Júnior, amigo de la infancia, que además era su masajista y piloto particular.
Para entonces, en el mundillo de la Fórmula Uno llamaba la atención que el piloto, obsesionado con la búsqueda de soluciones para su auto, prohibiera la presencia de mujeres en los boxes. Para colmo, Nelson Piquet y Alain Prost potenciaban estos trascendidos.
Según Ernesto Rodríguez, la presión se hizo tan fuerte que el padre de Ayrton, Milton da Silva (absoluto puntal del paulista), le pidió destituir a Jacoto, lo que ocurrió a finales de 1987.
El autor de la biografía insinúa que el piloto, con la complicidad del director de McLaren, Ron Denis, fingió peleas constantes para obtener más premios por carrera puntuable.
En 1993 Senna exigía el pago de un millón de dólares adicionales por cada Gran Premio que ganara y, a través de la prensa, amenazaba a Denis con irse de la escudería. Al final, la multinacional Phillip Morris que patrocinaba a McLaren aceptó las condiciones.
La víspera de la carrera fatal, Senna recibió a su hermano, Leonardo, lo que, según Rodríguez, contribuiría a afectar su estado emocional.
El 29 de abril, Senna fue testigo del accidente en San Marino de su compatriota Rubens Barrichello (fractura en brazo, luego de un fuerte despiste y golpe contra el muro). Y al día siguiente, sobrevino la muerte de su colega, el austríaco Roland Ratzenberger.
Horas después, Ayrton recibió una grabación en la que su última novia, Adriane Galisteu, hablaba por teléfono con un antiguo amor.
La misma noche, el piloto le habría dicho que tendrían una conversación seria después de la carrera de Imola. "Se lo notaba nervioso y preocupado en ese fatídico fin de semana", dijo hace poco Galisteu.