La aparición de la radio provocó un cambio fundamental a nivel mundial, y a pesar de los jirones que ha dejado en su camino casi centenario, hoy está más segura que nunca disfrutando de un merecido protagonismo.
Mi propósito no es referirme a esa historia, pero sí al lugar ocupado por la santafesina LT 9 Radio Brigadier López, a lo largo de ochenta años.
Con algunas interrupciones, desde el año 1959, formo parte de esa historia. Es por eso que con alegría y nostalgia intento evocar algunos aspectos de lo que recuerdo. Voces y programas que pertenecen al pasado y que desconocen las nuevas generaciones que han adoptado la noble profesión del micrófono.
Escuchándolos es que nació la necesidad de dejar impresa esas vivencias, tarea en la que estamos trabajando desde hace unos meses con Roberto Galé y Mónica Mondino.
No es fácil, ya que lamentablemente son muchos lo que ya no están.
No voy a repetir aquí la historia de "los locos de la azotea" de 1920, pero sí mencionar a nuestro "loco pionero", que en su afán de aventuras, sentó las bases de lo que hoy es una innegable presencia en toda la región.
Para los santafesinos, LT 9 forma parte de sus vidas. Si bien ya prácticamente desaparecieron casi todos los testigos de aquellos primeros gloriosos años, la memoria de los que siguieron nos marcaron el camino del recuerdo, para rescatar la importancia del hecho en sí.
Cuando Alfredo Roca comenzó a experimentar en el altillo de su casa, tuvo que soportar las chanzas -cuando no el fastidio- de su padre, don José Roca Soler, un catalán de Barcelona. "Tengo un hijo loco", repetía don José. Él no entendía eso de conectar alambres que sólo provocaban ruidos.
Ahora, a la distancia que ponen los años, evocamos casi con ternura el fastidio paterno soportando el entusiasmo juvenil de su hijo.
Pero nada podía detener el avance de los acontecimientos. La "locura" era ya una presencia insoslayable en la ciudad. Al principio sólo música y la hora, dada desde el hermoso reloj de pie cedido por Joyería Pallini, a canje de una mención comercial, pioneros en esa mecánica que luego sería tan usada en todos los medios.
La música se ejecutaba en vivo y de a poco se fueron incorporando las tandas comerciales.
Con mucho sacrificio y trabajo, LT 9 se convirtió en una exitosa empresa cuya presencia reunía a toda la familia, sobre todo a la hora del radioteatro, verdadera fábrica de sueños, que hacía suspirar a las mujeres con las diferentes historias que las ayudaban a escapar de la rutina doméstica.
Antes de que la TV hiciese su prepotente aparición, la radio bastaba para crear imágenes, escenarios y paisajes maravillosos. Las diferentes voces surcaban el espacio convirtiéndose en parte integrante de la familia: José Manuel Abarno, Raúl Forzano, Carlos Linares, José Agustín Brocal, Sergio Kipler, Ricardo Ruiz, Lito Ayala, Luis Horacio Bonaparte y las voces femeninas de Beatriz Martos, Delia Montes y Elsa Ramos, eran ya consagradas para los que tímidamente comenzamos en la década del '60.
Entonces no había escuela de locutores y, después de muchos días de observar, escuchar y practicar fuera de micrófono, nos permitían leer una o dos frases dentro de una tanda, acompañados por otro locutor y -por supuesto- no en horario central.
Con Roberto Galé comenzamos prácticamente juntos en calle Rivadavia, cuando era director artístico Jaime Víctor Tepper. Era la época de "Candilejas del aire", que se emitía desde el Cine-Teatro Colón todos los domingos, donde Beatriz Martos magníficamente acompañada por Ricardo Ruiz, daba vida a una encantadora campesina que llegaba a la ciudad.
Por esa época también nació "Hogar dulce hogar", en 1955, creación de Sergio Kipler, con la misión de hacer sonreír y ayudar a través de la solidaridad de los oyentes. (1)
En 1958 se incorporó al programa Ricardo Ruiz, que oficiaba de locutor comercial, pero con su innato histrionismo pronto se convirtió en un animador más. "Hogar Dulce Hogar" se emitía de lunes a viernes de 8.25 a 9.25 desde el estudio mayor de calle San Martín, con un público fiel, una legión de señoras que diariamente decían presente. Fue un clásico favorito durante muchos años.
Allí nació también La Campaña del Juguete, con el lema "Una sonrisa en el rostro de un niño pobre", exitoso emprendimiento que LT 9 prolongó hasta el presente a través de los distintos espacios, incluso imitado por otras emisoras.
Es prácticamente imposible condensar tantos años en pocos centímetros.
No puedo dejar de recordar creaciones exitosas de programas que marcaron un antes y un después: "Piedra libre", con la conducción de Roberto Galé; "Personalísimo", con Héctor Ceballos; "Aquí está su oportunidad", con José Manuel Abarno y, por supuesto, la ya mencionada "Hogar dulce hogar". Los ciclos completos de "A través del cable", noticias de actualidad radioteatralizadas en la pluma de un verdadero creador: Tito Prieu.
Y los compañeros de tantas horas de trabajo: Popy Loyarte, Marta Goyri, Nelba Ortiz, Celia Gatti, Adriana Bassi, Duilia Ciuffo, Graciela Hodel, Oscar De Bernardo, Osvaldo Medina, Hugo Sánchez, Juan Carlos Bettanín, Jorge Callejo, Billy Mazzola, Emilio Caso, Angel Ceballos, Héctor Cloker, Roberto Pipi Rivero, Carlos Alberto Borgna, Valentín Merkel y los que ya no están pero que son evocados con cariño y respeto: Enrique Rodolfo Muttis, Daniel Andino, Jorge Ritvo, Osvaldo Cobelli, Javier Fernández Ortiz, Jerónimo Atilio Busso, José Giannone.
F1, LV 6, LT 9 Radio Roca Soler, LT 9 Radio Santa Fe, LT 9, Radio Brigadier General Estanislao López, han sido las diferentes denominaciones de estos ochenta años, pero lo que sigue siendo igual es la preferencia de ese público que está allí, que ahora usa el teléfono -nueva modalidad incorporada para un ir y venir de la comunicación-, que sigue informándose con la instantaneidad y la veracidad, con la confianza puesta en las voces que conforman la transmisión.
Nuevos programas, otros no tan nuevos, jóvenes y no tan jóvenes, pero todos con el corazón puesto al servicio de una profesión que se elige, porque se ama, porque mas allá de todo somos "bichos de radio", de esa onda querida que a lo largo de tantos años ha formado parte de nuestras vidas.
Si hemos ayudado, acompañado, alegrado, informado con nuestro trabajo es porque hemos tratado de hacerlo lo mejor posible, estudiando y tratando de mejorar nuestro trabajo todos los días, por respeto a ese oyente que es el motivo por el cual estamos todavía batallando, que es el verdadero objetivo de toda una vida de trabajo. Que ha sido el soporte sobre el cual LT 9 Radio Brigadier Estanislao López erigió un protagonismo a lo largo de estos ochenta años.
Ana María ZancadaFotos: El Litoral
(1) "Hogar dulce hogar", Sergio Kipler, Editorial Colmegna-1966