Impulso nacional a las economías regionales
Hay 242 mil emprendedores en el país. Funcionan en 20.704 unidades productivas.

Durante el transcurso de esta semana fue presentado al gobierno nacional un informe de la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano del Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Daniel Arroyo. Dicho documento, que da a conocer los resultados de las políticas implementadas por la secretaría, muestra que un total de 242.000 emprendedores de nuestro país, agrupados en 20.704 unidades productivas, recibieron por parte del Estado $65.270.996 para optimizar sus actividades, en el marco del plan de economía social y desarrollo local "Manos a la obra".

Según informó la propia dependencia, gracias al apoyo por parte del gobierno en el último año se crearon o bien accedieron por primera vez al crédito unas 8000 microempresas. Cabe aclarar que, de la suma total el 79% del dinero fue otorgado como créditos -que tienen una tasa de cumplimiento del 94%-, y sólo el resto como subsidios.

Los créditos son por un monto promedio de $ 30.000, con 2 a 3 años de plazo, con un período de gracia de 6 meses y con tasas del 4 al 12% anual. Por su parte los subsidios, son por un promedio de $ 7000 y se dirigen a los emprendedores más pequeños. Aquí se incluye a unos 45.000 beneficiarios del plan Jefes y Jefas de Hogar que, básicamente, reciben herramientas de trabajo.

Planes futuros

Como suele ocurrir habitualmente en nuestro país los proyectos que han recibido más apoyo por parte de las políticas gubernamentales son aquellos que tiene que ver con la explotación primaria, los cuales conllevan un desarrollo comunitario reducido.

Según lo aseverado por los responsables de la Secretaría, el objetivo a largo plazo es que los emprendimientos industriales, que actualmente representan el 30% del programa, pasen a cubrir el 50%. Esta acción provocaría el crecimiento de un sector, el cual requeriría mayor mano de obra y, a su vez, necesitaría del trabajo realizado por las empresas o entidades pertenecientes a la explotación primaria. Es decir que se pretende comenzar a delinear proyectos que provoquen resultados inmediatos, pero que sobre todo favorezcan a un crecimiento progresivo del sector industrial a largo plazo.

Daniel Arroyo, responsable de la Secretaría, afirmó que para poder comenzar a desarrollar este proyecto se prevé poner en marcha el monotributo social, que promoverá la formalización de estos sectores con una exención casi total de impuestos por dos años.

Para finalizar el trabajo de este año el Ministerio de Desarrollo Social aspira a que haya 35.000 proyectos financiados, con 500.000 beneficiarios, siendo el objetivo primordial que el 15% de ellos tenga un efecto movilizador en las economías regionales, es por ello que se apunta a los emprendimientos del sector industrial.