Cuestionan la política de aumentos salariales
IAEF sostiene que dar certidumbre es más importante que subir salarios. Llach considera elogiable la suba pero ve efectos contradictorios.

La incertidumbre sobre el presente y el futuro económico de la Argentina es uno de los factores tenidos en cuenta por el consumidor a la hora de tomar decisiones y, en este contexto, "la política de aumentos salariales no funcionaría como incentivo al gasto de los privados".

Según el informe elaborado por el Departamento de Investigaciones del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), correspondiente a setiembre, esa incertidumbre explica "el comportamiento vacilante del gasto privado y limita la eficacia de las políticas gubernamentales de expansión de la demanda, vía incremento del gasto público y aumentos salariales".

El IAEF opina que, inclusive, dicha política "puede tener efectos negativos en términos de desalentar la contratación de nuevos trabajadores, incrementar los costos laborales (presionando sobre la competitividad) y crear incipientes presiones inflacionarias".

El informe plantea que los aumentos salariales de este tipo no necesariamente se vuelcan al gasto, particularmente en un marco de baja inflación; "más útil sería reducir la incertidumbre que aqueja al consumidor y que lo vuelve cauteloso a la hora de gastar. De esto se trata, en última instancia, la caída de la confianza del consumidor", dijo.

Para los técnicos del IAEF, en este contexto "la Argentina atraviesa un período de transición con volatilidad en las expectativas, que debería concluir con la aceptación de la oferta argentina por parte de los acreedores externos y encauzar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)".

Otra visión

El director de Escuela de Negocios de la Universidad Austral, Juan José Llach, sostuvo que "la devaluación condujo a inéditos deterioros de los ingresos reales de los trabajadores y jubilados que, para colmo, se dieron en un contexto de tasas de desempleo muy altas", a la vez que opinó que "la puja por la distribución del ingreso llegó para quedarse".

En su informe económico mensual, destaca que "si bien el aumento del salario mínimo a $ 450 es elogiable desde el punto de vista de la equidad, tendrá efectos contradictorios sobre la gran prioridad que es la creación del empleo".

Otro aspecto cuestionable, señala Llach, "es el conflicto entre tipo de cambio y salarios. Desde el grupo Industriales se reclama la utopía de salarios altos en poder adquisitivo pero bajos en dólares".

Llach remarcó que "el tipo de cambio multilateral del peso aumentó 5,4 % en los últimos 12 meses, producto de la devaluación del 12,7 %, 7 % y 3,5 % respecto del euro, del real y del dólar, respectivamente".

Más adelante, puntualiza que "en ese mismo período, los precios de exportación aumentaron 13,1 %, los precios de los alimentos 7 % y los mayoristas 10,5 %, mientras que los ingresos reales de la población se han reducido".