Obeid:"Santa Fe es la provincia que más creció en 2004"

. Más allá de la soja, para Obeid la provincia creó las condiciones para la inversión productiva con las gestiones de gobierno de los últimos 14 años.FOTO: GUILLERMO DI SALVATORE.

Obeid dice que en 2005 "nos vamos a cansar de inaugurar obras públicas". Con mil millones de dólares en inversión y siete mil en exportaciones, el gobernador redobló el compromiso de apuntar al desarrollo productivo. La máquina de impedir: los cambios de gabinete y la relación con la Legislatura.

-Este primer año de gestión parece haber sido de asentamiento, de resolver problemas. �Son mejores las perspectivas para el año que viene?

-Fue un año, efectivamente, de sentarse a resolver problemas. Felizmente, pudimos resolver la mayoría de ellos y los pudimos zanjar de la mejor manera. En el caso concreto de la ciudad de Santa Fe, en la constitución del Ente para las reparaciones, tanto en las viviendas particulares como en el sector productivo, en forma ordenada y con fuerte aporte económico del Estado. Tuvimos que solucionar un conflicto con los municipios por el tema de los recursos, lo resolvimos en beneficio de los municipios y todos han quedado conformes, porque volvimos a las reglas de juego de mi anterior gestión, donde todos reciben lo que la ley establece. Y pese a todo esto, han ocurrido cosas muy importantes.

-�Por ejemplo?

-La provincia recibió, en un año, mil millones de dólares en inversión genuina y en el sector productivo; lo que es un verdadero récord. Algunos podrán decir que esto tiene que ver exclusivamente con el precio de la soja, pero yo creo que no es así: tiene que ver con la administración de una provincia que durante 14 años no tuvo denuncias por corrupción, que no se endeudó excesivamente, que tiene en orden sus cuentas fiscales, que tiene superávit, que tiene seguridad jurídica. Todo eso no se arma de un día para el otro, se armó en 14 años, que incluyen mis gestiones y las de Carlos Reutemann.

-�Y eso rindió lo suficiente?

-La provincia de Santa Fe es la que más creció en el año 2004. Creció el 50 % más de lo que fue la media de crecimiento de las provincias argentinas. En el primer semestre, cuando el país creció un 5 %, Santa Fe creció el doble. Hemos batido un récord histórico, con siete mil millones de dólares de exportaciones, el doble que en mi anterior gestión. Se han generado 120 mil puestos de trabajo -que no alcanzan y hay que seguir trabajando duro-, pero sirvieron para bajar 5 puntos el índice de desocupación. Hemos definido y llevado adelante fuertes políticas para el sector productivo -acabamos de hacerlo con el plan Tambo V, que subsidia las tasas a productores lácteos-, dentro de unas semanas vamos a hacer algo similar para la promoción ganadera, con una inversión de más de 3 millones de pesos, para que puedan incorporar genética, nuevas tecnologías que los hagan más competitivos. Todo esto dentro de un plan de propiciar el crecimiento económico y el desarrollo productivo.

-Ese plan no se vio tanto este año.

-Se ve en los números, duplicamos el presupuesto para el Ministerio de la Producción, se ve en las obras que estamos inaugurando -y que significan acceso desde las zonas rurales a los caminos troncales- el programa de electrificación para todas las escuelas rurales.

-�Está garantizado que el año que viene va a haber mucha obra pública?

-Nos vamos a cansar de inaugurar obra pública. Tenemos diseñado un programa de obras de puentes, rutas, canalizaciones. Y, fundamentalmente, para poder hacer obra pública, como el dinero está, la batalla más grande que hay que dar es para desmantelar la maquinaria de impedir, que está instalada en la propia estructura de gobierno. Tengo un equipo, integrado por los ministros de la Producción, de Hacienda y Coordinador, y la fiscal de Estado, para rediseñar todo el sistema de gestión del gobierno, eliminando pasos innecesarios, dando mayores atribuciones -sin dejar de lado los controles- a los funcionarios para que tomen decisiones, acortar los plazos de las licitaciones.

-�Eso se va a notar enseguida o es a mediano plazo?

-Se va a notar. Ya hemos avanzado mucho este año, pero eso es porque hay un gobernador que putea mucho, y que está todo el día gritando de una oficina a la otra, pidiendo los expedientes y firmándolos. Pero esto no tiene que funcionar con voluntarismo, sino con un diseño administrativo claro.

-�Las relaciones con la Legislatura quedaron muy resentidas?

-Son buenas, más allá de que tuvimos alguna diferencia de criterios, sobre todo con el sistema electoral. Son buenas con la oposición, que, aunque hace su juego que es el de oponerse, son civilizadas. Pero también con los dos bloques del justicialismo.

-Dos por ahora.

-Sí, y yo aspiro a que sigan siendo dos y voy a trabajar para eso. Y creo que la voluntad mayoritaria es que sean dos. Vamos a seguir conversando durante todo el mes de enero. Yo me voy a quedar en las vacaciones, no sólo para trabajar en el tema de gestión, sino también para ejercitar el diálogo con los legisladores y los funcionarios, para resolver los problemas. Y el otro tema es que hay que acostumbrarse al disenso, eso no tiene por qué significar una pelea o una ruptura.

-Dentro de su gabinete también hubo desajustes. �Resultaron traumáticos los cambios que tuvo que hacer?

-Yo dije desde el primer día que lo permanente son las políticas y que los ministros de pueden cambiar. Lo que pasa es que en mi primera gestión yo empecé y terminé con los mismos ministros. Esta vez, las circunstancias fueron distintas e hicieron necesarios algunos cambios, para fortalecer las políticas. Pero no fueron traumáticos: se hicieron y se sigue adelante.

-�Ya tiene el equipo necesario para afrontar la próxima etapa o puede ser necesario algún otro cambio?

-Yo estoy convencido de que éste es el equipo con el que vamos a gobernar de ahora en adelante.