"Este año va a ser imperativo ahorrar energía: sin dudas que las empresas del sector energético y las distribuidoras no podremos dejar el tema librado sólo a la responsabilidad de los usuarios", sostuvo en diálogo con El Litoral, el titular de la Empresa Provincial de la Energía, Luis El Halli Obeid.
Para el funcionario "habrá que forzar un sistema de ahorro", y en lo que respecta a la propia empresa mejorar la lucha contra el hurto de energía.
Sobre la posible falta de fluido en invierno -un tema que excede a la EPE- Obeid reconoció que "debemos mejorar las pérdidas técnicas y no técnicas, sobre todo en el sector residencial".
Las instalaciones eléctricas producen pérdidas por razones eléctricas, pero a esa energía que no se registra en la facturación de la EPE, se le suma la que proviene del hurto: ambas suman en toda la provincia un 23% de la energía que compra la empresa.
El titular de la EPE comparó al invierno pasado -en el que se pidió a la población que ahorre energía eléctrica y gas- con el que está cerca.
En 2004 Argentina aprovechó un convenio con Brasil por el que se inyectaron al sistema nacional 200 megavatios de potencia en horarios pico (son el equivalente a 200.000 caballos de fuerza). Ahora la situación se invierte y con represas hidroeléctricas que no funcionan a pleno, los brasileños piden a la Argentina 500 megavatios.
Como el año pasado, ya se advierte que las usinas que normalmente queman gas deberán reemplazarlo por fueloil. Aunque es una ventaja técnica que las generadoras ya tengan los equipos y su personal adaptados al reemplazo, el problema es que ese insumo "presionará para que se aumente la tarifa mayorista". Sobre esto último, "el gobierno nacional no tiene voluntad política de autorizar aumentos", dijo el funcionario santafesino.
Lo que más preocupa en el sector energético argentino es que la demanda en el país creció 7% de 2004 a 2005, y en el caso de la EPE la suba fue del 9%. "No se habla por ahora de cortes programados", dijo Obeid respecto de las autoridades nacionales de la Secretaría de Energía.
En el gobierno nacional se estima que cubrir la demanda energética del invierno va a requerir un gasto extra de unos 3.000 millones de pesos.
La crisis es producto del estancamiento del parque de generación, que hoy depende fundamentalmente de la disponibilidad de gas. Sin este combustible en las generadoras térmicas se deberá comprar más gas a Bolivia, además de fueloil y gasoil. Lo mismo ocurrió en 2004, cuando debieron gastarse 2.000 millones.
El cálculo de mil millones de diferencia se basa en el aumento de la demanda energética y la suba promedio del 30% de los precios de los combustibles y la muy probable actualización del gas a importar desde el país hermano.
Para los días más fríos se prevé un déficit en la disponibilidad de gas natural del orden de los 14 millones de metros cúbicos, que disminuirá a las industrias la provisión del combustible en un 30%.
Respecto de los meses fríos de 2004, la demanda de energía creció 7 % en todo el país y en la provincia el 9 %.