Boca Juniors, fundado el 3 de abril de 1905 en el banco de una humilde plaza a orillas del Riachuelo, cumple hoy cien años de gloriosa vida, marcada por una etapa reciente colmada de múltiples títulos y con el intacto orgullo de ser pasión para millones de hinchas.
El club más popular de la Argentina surgió a principios del siglo XX, cuando un grupo de inquietos muchachos conformado, entre otros, por Esteban Baglietto, Amadeo Gelsi, Alfredo Scarpatti, Santiago Pedro Sana, Teodoro Farenga, Pedro Moltedo, Juan Antonio Farenga y Juan Brichetto decidieron crear una entidad de fútbol.
Varios nombres se barajaron aquella noche en un banco de la Plaza Rocha, en pleno barrio obrero de la Boca del Riachuelo, pero como Santiago Pedro Sana había estudiado inglés y quería darle un toque "aristocrático" al club, sugirió agregarle "juniors" (jóvenes) a Boca y así quedó bautizado para siempre.
El color azul y oro vendría después, ya que al comienzo Boca Juniors, en su primer partido utilizó una casaca de tela satinada celeste oscuro y una banda en diagonal con un celeste más claro. Finalmente el color buscado llegaría en la chimenea de un barco sueco (por ese entonces el Reino de Escandinavia), y de ahí pasó al pecho de sus tantos simpatizantes.
Boca se transformó con el correr de los años en una enorme potencia futbolística, a tal punto que ya en la era amateur se consagró con gran cantidad de lauros, que luego prolongó a la etapa profesional y a los certámenes fuera del país.
Integraron sus equipos, a lo largo de los cien años, notables futbolistas como Francisco Varallo (1931-39), el máximo anotador "xeneize" con 181 goles, Jaime Sarlanga, Mario Boyé, Delfín Benítez Cáceres, Roberto Cherro (lo apodaban "cabecita de oro" por sus goles), el uruguayo Sergio Daniel Martínez y Osvaldo "Patota" Potente.
También los brasileños Paulo Valentím, Domingos Da Guía y Orlando; Angel Clemente Rojas, Gabriel Batistuta, Ernesto Mastrángelo, Alfredro Rojas, José "Pepino" Borrello y Severino Varela.
Y fueron grandes ídolos de Boca el defensor Roberto Mouzo -el futbolista con mayor presencia en el club, ya que jugó 396 partidos entre 1971 y 1984-, el gran arquero Hugo Orlando Gatti, Silvio Marzolini -que fue elegido en el mundial de Inglaterra en 1966 como el mejor marcador lateral izquierdo del mundo- y Antonio Ubaldo Rattin.
Lo mismo que el "Pibe de Oro" Ernesto Lazzatti, el "leoncito" Natalio Pescia (una tribuna de la Bombonera lleva su nombre), Rubén José Suñé, Antonio Roma, y por supuesto Diego Armando Maradona, el máximo ídolo "xeneize", como así también los más recientes Oscar Córdoba, Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto, Juan Román Riquelme o Carlos Tévez.
Durante la presidencia de Alberto Jacinto Armando -estuvo en el club entre 1954-55 y luego desde 1960 hasta 1980- el club atravesó un período de bonanza que culminó con la obtención de la Copa Intercontinental de clubes, en Alemania.
En tanto, a mediados de la década del "90 el club volvió a un gran nivel futbolístico internacional y a la par de sus triunfos en Japón se logró ubicar al tope de la tabla de posiciones, ya que la FIFA lo catalogó como el mejor club del mundo en varios rankings oficiales.
Fue entonces con la actual presidencia de Mauricio Macri donde se promovieron sustanciales cambios en la estructura de la institución, con la remodelación de la Bombonera y la finalización de la construcción del complejo de Casa Amarilla.
Pero sin dudas que fue el fervor y el incondicional apoyo de su numeroso público, principalmente proveniente de los sectores más humildes, lo que se constituyó en el denominador común de un club que, a sus cien años, se erige como uno de los principales del continente.
Boca Juniors es el único equipo que fue dirigido por los dos entrenadores emblemáticos del fútbol argentino, César Menotti (1993) y Carlos Bilardo (1995), campeones del mundo con la selección argentina, pero los más exitosos en su historia fueron Carlos Bianchi y Juan Carlos Lorenzo. Con el primero, el equipo azul y oro logró nueve títulos de campeón entre 1998 y 2003, mientras que con el Lorenzo cosechó cinco entre 1976 y 1978.
Entre las curiosidades, hay que marcar que los dos técnicos dirigieron a Boca en dos ciclos, obtuvieron el bicampeonato local antes de lograr títulos internacionales y se despidieron del club tras perder una final de Copa Libertadores.
Lorenzo fue jugador boquense entre 1945 y 1947, período en el que jugó 79 partidos y marcó 20 goles. Pero, a pesar de haber sido seleccionador argentino en los mundiales de Chile "62 e Inglaterra "66 y doble campeón con el San Lorenzo en los años setenta, su mejor etapa como entrenador la cumplió en Boca. Con el equipo en el que jugaba el actual entrenador "xeneize", Jorge Benítez, ganó los torneos Metropolitano y Nacional de 1976, la Copa Libertadores de 1977 y 1978, y la Copa Intercontinental de 1978.
Su primer ciclo en el club se extendió desde 1976 hasta 1979, y concluyó con la caída ante Olimpia de Paraguay en la final de la Libertadores. Volvió a dirigir al equipo en 1987, pero sin éxito.
Por su parte, Bianchi sólo jugó en su país en Vélez Sarsfield, pero en cinco años como entrenador entró en la galería de los ídolos boquenses. Fue contratado en 1998 y su primera etapa terminó a finales de 2001; regresó al club en 2003 y se despidió en julio de 2004, tras la derrota en la final de la Copa frente a Once Caldas.
Sus logros en Boca son también los más importantes alcanzados por un entrenador en Argentina, al dirigir al equipo campeón de los torneos Apertura 1998, 2000 y 2003, Clausura 1999, Copa Libertadores 2000, 2001 y 2003, y Copa Intercontinental 2000 y 2003.