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Ariel Durán - Sergio Ferrer
"De Santo Tomé, para Santo Tomé", así acostumbra presentar Armando Ernesto Merlo a la empresa de transporte público de pasajeros L Bis, que con su característico color azul con vivos rojos y blancos viene prestando servicios desde hace más de 33 años, puesto que fue fundada el 1° de febrero de 1972.
Precisamente, Merlo, propietario de la firma, en enero de 2002 sintetizaba en una crítica frase la situación por la que estaba atravesando el sector en el que se desempeñan, señalando a este medio "así como estamos corremos serios riesgos de desaparecer y la simbólica L azul va a ser un triste recuerdo".
"Dije eso porque era la realidad" aclara hoy en día Merlo. "Ya había desaparecido la Línea L; después vino Santo Tomé Transportes y le pasó lo mismo. Entonces lo que yo decía era cierto. Lo que pasa es que nosotros fuimos ajustando por todos lados, tratando de bajar costos y nos salvamos. No lo hubiéramos logrado sin el sacrificio de todo el personal. Todavía tenemos unos compromisos de pago que no se han podido hacer; pero ahora hay suficiente pasaje. El problema es otro, el retraso tarifario", agregó.
"Lo peor de la crisis pasó y ha mejorado la carga de pasajes, pero venimos con un arrastre del precio del boleto que está retrasado, porque desde mayo de 2002 no aumenta. Dos años atrás, por ejemplo, con el equivalente a 300 pasajeros comprábamos una cubierta radial y ahora necesitamos 900; sin embargo, los sueldos a los empleados en menos de un año se han duplicado", señaló Merlo también.
"El problema es que no tenemos la tarifa ideal como para cubrir bien los costos; estamos compensando un poco con el caudal de pasajes, pero ello no es suficiente; necesitamos otra, porque el gasoil estaba a $ 0,36 cuando tuvimos la última y ahora está a $ 1,40. Tenemos un combustible subsidiado, pero con él llegamos al día 20 y después compramos a precio de surtidor porque desde Buenos Aires nos dan un cupo y lo han ido recortando; hemos tenido por lo menos un 25 % de recorte. �Por qué? No se sabe. La mayoría de las empresas de Santa Fe están con el mismo problema. Tendríamos que cubrir todo el mes con el gasoil subsidiado, para no comprar fuera de cupo y así compensar parte de este déficit", sostuvo convencido Merlo.
"Si contamos que debimos aumentar los sueldos en un 100 % y los demás insumos alrededor de un 300 % -porque del 1 a 1 pasamos al 3 a 1-, tendríamos que hablar de un incremento de un 50 % como mínimo. Pero... �Cómo hace el usuario para pagarlo? Entendemos que el pasajero no puede abonar más por el boleto, pero nosotros los aumentos obligados al sector privado y los incrementos en los repuestos, combustibles y neumáticos tuvimos que hacerlos", definió el empresario.
Por último, al preguntársele por el boleto "Ida y Vuelta" (a Santa Fe por $ 1,70), que crearon en plena crisis, Merlo aclaró que gracias a él "muchos fueron dejando la bicicleta o la moto porque le convenía el colectivo". "Lo hicimos en el peor momento para incentivar a la gente y porque no queríamos sacar coches de servicio, aunque estos fueran vacíos. Y lo logramos. Ese boleto dio resultados y sigue funcionando. El que viaja todos los días lo elige porque saca la diferencia en el mes y lo nota", concluyó.
El dato
L Bis cuenta con un total de 21 unidades en servicio, a las que hay que agregarles otras 2 de auxilio. De aquellas, 13 cubren el recorrido hasta barrio Iriondo y el Cementerio; las otras 8 el de las Cuatro Bocas (Los Cuarteles). Este último trayecto se hace con frecuencias de 12 a 15 minutos durante todo el día, pero incluye el servicio directo Cuarteles-Santa Fe por calle Candioti, con salidas a las 5.25, 6.20, 6.25, 7.15, 7.20 y 15.20; y el Santa Fe-Cuarteles, desde Plaza España, a las 12.10 y 20.09.