ANALISIS
Finos intérpretes
Por Juan Carlos Haberkon

Los goles, los flashes de fútbol, los sueños intactos por el ingreso a la Copa podrían suponer que Colón infinitamente superior paseó a Huracán de Tres Arroyos en el barrio Centenario. Los números, que marcan una realidad indiscutible, a veces no reflejan la esencia, porque toda esa composición recién pudo armarse a partir del cabezazo de "Bichi" Fuertes que impactó en la blanca red.

Cuando Fuertes abrió la ventana hacia el triunfo, un soplo de aire fresco cambió la historia. Elevó al equipo de Martino por el ascensor del éxito y sumergió a un descendido equipo de Tres Arroyos en un oscuro sótano donde no se podrá encontrar otra cosa que no sea un nuevo torneo: la B Nacional.

Cuando Colón pisó el acelerador se escuchó la música que mejor tocan sus más finos intérpretes. Dio el presente Giovanny poniéndole el pecho a la conducción del equipo y Fuertes la culminó con goles, el resto participó y cumplió.

Al cabo ese es el único objetivo que sigue latente. Y con la memoria activa, nadie podrá quitarlo fácilmente del camino de la ilusión.