Rodríguez logra una tregua en Bolivia

EFE

El nuevo presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, logró una tregua en las movilizaciones por la nacionalización del gas y el petróleo, aunque todavía no ha conseguido sentarse a la mesa con los líderes que paralizaron el país durante un mes.

El mandatario, que asumió sus funciones el viernes pasado tras ser designado por el Congreso en una sucesión constitucional, había pedido la tregua a las organizaciones movilizadas en la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, para permitir que los pobladores de ambas urbes se abastezcan de alimentos y de combustible.

La solicitud presidencial fue aceptada por la Central Obrera Regional (COR), la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) y la Federación de Trabajadores Gremiales (comerciantes) de El Alto, lo que se plasmó en la suspensión del bloqueo en las calles de esa ciudad.

Sin embargo, los dirigentes alteños advirtieron de que la pausa en las protestas regirá "sólo por unas horas", para permitir que los ciudadanos se aprovisionen de alimentos y carburantes, que dejaron de distribuirse en las pasadas semanas.

El secretario ejecutivo de la COR, Edgar Patana, declaró a EFE que las organizaciones en huelga habían aceptado la invitación del presidente Rodríguez para sostener un encuentro pero que lo condicionaron a que se celebre en algún lugar del municipio alteño.

Presión

Patana sostuvo que, si las conversaciones con las nuevas autoridades del país no ofrecen resultados favorables, se reanudarán las movilizaciones.

Ayer por la tarde representantes del presidente Rodríguez entablaron conversaciones con los sindicalistas para acordar el lugar y la fecha del diálogo.

Con el consentimiento de los huelguistas, la provisión de combustible tanto en El Alto como en La Paz se restableció desde la planta de Senkata, que había estado sitiada permanentemente.

Camiones con bombonas de gas licuado de petróleo y vehículos cisternas con gasolina y gasóleo salieron rumbo a los barrios de ambas ciudades, donde miles de amas de casa y de conductores hicieron largas filas para obtener el ansiado combustible.

La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos confirmó también el restablecimiento del suministro de gas natural a las grandes empresas y fábricas tras cesar el sitio de los campesinos a las estaciones de bombeo del oleoducto que transporta el gas desde la zona de producción, en el este del país.

La distribución de combustible se hizo por las principales vías alteñas y por la autopista que une esa ciudad con la sede del gobierno, que estuvieron bloqueadas por piedras y troncos durante varias semanas.

El alcalde de El Alto, José Luis Paredes, declaró que el 80 por ciento de las actividades urbanas se había normalizado y que obreros municipales habían comenzado a recoger los escombros que impedían el tráfico.

Lo mismo informó la Alcaldía paceña, en cuyo centro se efectuaron diarias manifestaciones con el estallido de pequeñas cargas de dinamita y el destrozo de calzadas, jardines, ventanas y separadores de vía, entre otros bienes públicos y privados.