Como corolario de un largo proceso iniciado hace casi dos años -cuando se tomó la decisión de realizar el traslado-, la empresa Espro SA está pronta a finalizar las obras en su nueva planta en el Parque Industrial de Sauce Viejo.
La determinación de trasladar la fábrica -cuyas obras se iniciaron hace cerca de diez meses- fue decidida ante el importante incremento que se produjo en la demanda de los productos desarrollados por la empresa, que vio superada la capacidad de la planta antigua, ubicada en la zona urbana de Santa Fe.
"Cuando comenzamos esta obra, éramos conscientes de que no podíamos interrumpir la producción, y por eso en este momento estamos trabajando en forma paralela en dos plantas, la planta vieja de Santa Fe y la que estamos construyendo en Sauce Viejo", explicó el Ing. Hugo Raimondi, titular de la empresa. Pero una vez que Sauce Viejo esté funcionando en toda su capacidad, la idea es cerrar la vieja planta y trasladarla definitivamente, añadió.
Espro SA ha desarrollado una amplia variedad de productos vinculados con el rubro alimentario. También ha implementado tecnologías para realizar transformaciones físicas y químicas sobre la base de diferentes materias primas para la obtención de productos concentrados, en polvo o granulados.
Algunos de los productos más importantes surgidos de la firma son las distintas variedades de queso en polvo y de mieles granuladas para la industria del chocolate y del té. Produce además una cantidad de productos para la elaboración de turrones, y otro de los rubros desarrollados tiene que ver con los extractos de carne para salsas y para algunas aplicaciones de índole gastronómica. Además, está produciendo aceite, grasa y manteca en polvo.
"Estos son todos productos que fueron desarrollados en nuestra empresa y que hoy están encontrando salidas muy importantes en el mercado. Cuando comenzamos, tuvimos algún tipo de problemas, pero ahora estamos trabajando con los laboratorios de desarrollo de grandes empresas, para introducir nuestros productos de la mejor manera posible", confirmó Raimondi.
El proceso de expansión de esta industria tuvo una relación directa con las variaciones producidas en el escenario económico del país en los últimos años. Para Raimondi, este proceso tuvo un impulso a partir de la ruptura de la convertibilidad. "Ahí accedimos a nuevos mercados y pudimos colocar cómodamente productos a nivel interno", afirmó el empresario.
Recordó además que se está trabajando en la posibilidad de ampliar los mercados. "Ya empezamos a exportar a Chile, y consideramos que éste es un mercado potencial importante", resaltó.
La obra fue realizada por ESPRO SA junto con SPAQ FE Ingeniería. "Con esta empresa desarrollamos la construcción de la nueva planta, la implementación de maquinaria, el montaje y el diseño, y se tercerizó únicamente la construcción civil", explicó.
Este proceso expansivo derivó también en un incremento del plantel de trabajadores de la empresa. "Estamos incorporando gente, pero eso hay que hacerlo a través de un programa, queremos ir agregando operarios paulatinamente para que se vayan capacitando", añadió.
"Hoy estamos en una etapa que denominamos puesta en marcha; después vamos a entrar en la etapa de optimización, y luego ya en una instancia de producción continua" detalló el empresario.
Consultado sobre los mercados a los que la empresa tiene llegada en la actualidad, Raimondi aseguró que "si tendría que definir la producción y su destino en función de porcentajes, diría que hoy el 90 % de la producción es para el mercado interno y el 10 % para el mercado externo".
En relación con sus aspiraciones, la empresa pretende llegar en el futuro a destinar un 30 % de la producción al comercio exterior y un 70 % al mercado interno. "Esto lo consideramos como un buen punto de equilibrio para que la empresa tenga margen ante ciertas variaciones que se producen a veces en el país", analizó.
"Entendemos que en este momento la Argentina está viviendo un momento de crecimiento y desarrollo, y aquellas empresas que durante el período de crisis estaban trabajando con una capacidad ociosa del 40 % o el 50 %, en este momento están trabajando a pleno, y la única forma de sustentar este crecimiento es a través de la inversión" completó el empresario.
Las industrias que se radican en el área de los parques industriales adquieren terrenos a precios más bajos, no tributan Ingresos Brutos ni ley 5.110 por un lapso de 10 años. Pero, además, acceden a una seguridad jurídica de la que carecen al estar fuera de estos predios.
Estos parques surgen a partir de las molestias y los perjuicios que las industrias generan en los grandes centros urbanos. Entre sus objetivos principales, figuran lograr que las fábricas establecidas se conviertan en proveedoras entre sí, generando un entramado competitivo, aspecto que aún no se pudo desarrollar en este espacio de Sauce Viejo.
El Parque Industrial Sauce Viejo -que ocupa una área de aproximadamente 126 hectáreas entre la ruta 11 y el río Coronda, frente al aeropuerto- cuenta en la actualidad con casi treinta empresas radicadas en sus terrenos, a pocos minutos de viaje de la ciudad de Santa Fe.
En cantidades totales, la empresa Espro SA está produciendo un total de 350.000 ó 400.000 kg mensuales de los diferentes productos desarrollados allí, lo cual es un monto muy importante, según Raimondi.
"El crecimiento que hemos tenido nos dio la razón respecto de nuestras expectativas y programas. Cuando vinimos acá con la idea de ampliar, tuvimos un incremento de capacidad aproximado de cuatro veces y media". Si dicho crecimiento logra una sustentabilidad, este proyecto habla de una decisión adecuada en el momento adecuado.
Juan Ignacio Novak