Creció 10,5% la economía pero la inflación pone sus reparos
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La actividad económica en mayo registró un crecimiento del 10,5 por ciento contra igual mes del año anterior y 0,6 por ciento con relación a abril, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Con este resultado en los primeros cinco meses del año la economía acumuló un incremento de 9 por ciento con respecto a igual período de 2004. De esta forma la economía hilvanó 30 meses de crecimiento consecutivos, ciclo que se inició en diciembre de 2002.
Los datos difundidos hoy corresponden al Estimador Mensual de Actividad Económica que se comunica mes a mes a modo de anticipo del informe trimestral que explica la evolución del Producto Bruto Interno.
Durante el mes en estudio la mayoría de las variables económicas mostraron un comportamiento positivo que apuntaló la expansión de la actividad.
La producción industrial registró una variación interanual de 8,5 por ciento y un avance de 1,2 por ciento con relación al mes anterior. Por su parte, la construcción aumentó 8,9 por ciento contra igual mes de 2004 y 2,3 por ciento frente a abril.
Las ventas en los supermercados subieron 8,3 por ciento, el consumo de servicios públicos mejoró 23,4 por ciento y la balanza comercial logró un superávit de 1.188 millones de dólares.
Todo este cuadro se conjugó en medio de una economía que había registrado un nivel de inflación de 0,6 por ciento. Pero si bien la información de los primeros cinco meses del año está sostenida por bases sólidas, los recientes datos de junio instalaron un interrogante sobre el cierre del primer semestre, lo que podría desacelerar el ritmo de crecimiento.
En junio la inflación mostró un repunte de 0,9 por ciento, lo que podría haber afectado el nivel de consumo de la población. Por su parte, la actividad industrial mostró una retracción de 1,5 por ciento con respecto a abril y según algunos analistas esta situación es consecuencia de la crisis energética.
Además, de la apertura del informe del Indec se desprende que las empresas que se dedican a la elaboración de insumos para la construcción bajaron su producción 8,3 por ciento, por lo que se supone que esta situación es reflejo de una retracción en todo el sector.
La proyección oficial de crecimiento de PBI para 2005 se mantiene en 6 por ciento, aunque estudios de consultoras privadas apuestan por un alza entorno al 7 por ciento.
Por su parte el titular de la CGT, Hugo Moyano, adelantó anoche que pedirá al presidente Néstor Kirchner la convocatoria del Consejo del Salario Mínimo para fijar el sueldo básico por sobre la línea de pobreza y no descartó que se produzcan "conflictos" si no hay aumentos.
El líder de la central obrera advirtió que "en los próximos días" reclamará al jefe de Estado que defina una nueva "convocatoria del consejo del Salario para discutir el aumento del mínimo". La intención del secretario general de la CGT es que en ese ámbito "lo menos" que puede decidirse "es que el mínimo supere la línea de la pobreza", en el orden de los 740 pesos.
El titular del sindicato de los Camioneros reconoció que si continúa el freno a la recuperación del poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores "indudablemente se van a producir conflictos".
El gremialista moderó las críticas que había deslizado días atrás contra el ministro de Economía, Roberto Lavagna, aunque cuestionó su intervención en las negociaciones entre los sindicatos y los empresarios sobre mejoras en los sueldos.
"Yo siempre destaqué la tarea" del ministro, dijo Moyano, pero reiteró su diagnóstico de que el jefe del Palacio de Hacienda "no está tan capacitado" para la nueva etapa de "distribución de la riqueza" en la que entraría la economía.
"El ministro se mantiene en esa posición" de que los sueldos generan inflación, y por eso, "controla -como no han hecho otros ministros de Economía en la historia-, las paritarias, mientras no controla a los formadores de precios", consideró el titular de la CGT.
Dijo que "no ha habido tanto aumento de salarios. Esa es una manifestación del ministro que no tiene nada que ver con la realidad, y si él piensa así está completamente equivocado".
El líder de la central obrera advirtió que los sueldos, en general, están "un promedio del 25 por ciento" retrasados, pero vinculó su función sólo a "elevar los mínimos, posibilitar que se realicen las paritarias".
El Banco Central advirtió sobre los riesgos de aumentos salariales que puedan generar "una sobreestimulación de la demanda por encima las posibilidades de producción de la economía", al tiempo que admitió que la inflación de julio será superior a la del mes anterior.
"Mantener acotadas las expectativas de inflación resulta fundamental para encauzar la negociación salarial de manera de efectivizar el proceso de recomposición de los ingresos".
La apreciación del BCRA acerca de la incidencia de los aumentos salariales en la inflación es hasta el momento la única coincidencia explícita obtenida sobre el tema por el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
En el trabajo, destaca el favorable "cambio de tendencia" en la evolución de los precios en el segundo trimestre respecto del período enero-marzo, "en parte como resultado de los acuerdos concretados entre las empresas y el gobierno, pero principalmente por una reversión de la demanda interna creciente que enfrentaban estos productos".
Sin embargo, la autoridad monetaria reconoce las dificultades de mantener los niveles de precios "en un contexto donde la inflación subyacente muestra una persistencia importante, compuesta por la acumulación de incrementos discretos en los precios de varios sectores".
"Será difícil que en el trimestre en curso los precios minoristas continúen desacelerándose, sobre todo teniendo en cuenta que para julio se espera un aumento del índice de precios superior al del mes anterior", precisa el Informe.
La entidad presidida por Martín Redrado añade que "a los aumentos de precios ya anunciados y a la estacionalidad propia del gasto público, que se caracteriza por ser más expansivo, habrá que adicionar los aumentos anunciados en los salarios y jubilaciones".
"De todos modos, el mayor riesgo asociado radica en que una aceleración del proceso de recomposición salarial pueda generar una sobreestimulación de la demanda por encima las posibilidades de producción de la economía", indica el informe.
Sinceramiento.
Así califica la situación de los precios el presidente de la Bolsa de Comercio de Santa Fe. Mario Pérez García dijo que "no parece peligroso" el índice de inflación, y que la incidencia de salarios "es insignificante". Se pronunció a favor del "dólar alto de los países competitivos", y consideró al respecto que "es mejor un punto de inflación que generar pobreza". El directivo admitió que el tipo de cambio promueve exportaciones e incide en precios internos, pero aclaró que prefiere "la concertación de un país civilizado" antes que las retenciones. Consultado sobre quién era responsable de la inflación, Pérez García aclaró que "es un mal argentino buscar culpables; lo que tenemos que hacer es procurar soluciones".
DyN/Télam