Amigos son los amigos
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Un poco al mediodía, mucho a la noche y a la tarde también. Durante toda la jornada de ayer, amigos y amigas de todas las edades, por separado o en saludables mezclas, festejaron su día en la mesa de algún bar, club o restaurante de la ciudad. Es decir que para los trabajadores del sector el de ayer estuvo lejos de ser un miércoles más.
La coincidencia con las vacaciones de invierno sumó un buen estímulo para que una buena cantidad de santafesinos se decida a conjurar el frío y salga a celebrar una de las fechas más cargada de emotividad del año.
Pero como la amistad es un sentimiento compartido, no fue cuestión de improvisar. En varios restaurantes céntricos las reservas de mesas ya se habían agotado el lunes al mediodía.
Néstor, responsable de uno céntrico, describió fielmente el panorama: "Anoche nos sentimos desbordados y con bastante juventud que vino a comer parrilladas. Hubo muchas reservas, si no llamaban no había lugar y era en todos lados igual". El día del amigo, concluye, "se festejó, y se festejó bien".
Las pizzerías coinciden, las de mozzarela y otras variedades salieron como pan caliente. "Llegó un momento que no podíamos atender más pedidos", dijo Jorge asumiendo que la masa de queso y morrones fue muy apetecida para la noche de los festejos.
Además de muy amigueros, parece que los santafesinos también se ocuparon de tener una atención con esos hermanos del alma.
En muchos negocios esta mañana se respiraba la satisfacción por una buena jornada de ventas. Remeras, compacs, libros o una simple tarjeta, fueron algunas de las opciones elegidas.
Los comportamientos fueron variados, la mayoría prefirieron comprar mucho y barato para cumplir con todos, mientras que otros seleccionaron muy bien sus regalos.
En una casa de bijouterie señalaron que "la gente compró pavaditas, todas cosas chiquitas pero varias" y que el movimiento fue "notorio" para un día miércoles. El panorama fue el mismo en los negocios conocidos como uno, dos y tres donde si bien "la compra fue variada" primó la de "mercadería económica en cantidad", es que "generalmente todos cumplen en el día del amigo, aunque sea una cosita tratan de acercarle a sus amigos".
Otra alternativa para los magros aunque regalones bolsillos fueron las tarjetas. Rosita trabaja en una librería y aseguró que "el señalador" copó la parada del amigo. Claro que "también regalaron muchos libros".
Si bien todos reconocieron, al igual que Rosita, que en "el día del amigo es clásico y tradicional comprar", aceptaron que este año las ventas fueron mejores que el año pasado.
Es que los amigos se lo merecen, por eso hay quienes eligen muy bien la ofrenda que prueba este vínculo, aunque esto signifique gastar un poco más. Esto pasó con el rubro musical que, según Natalia, "elegían buena música, como un regalo especial y gastaron un poco más" en la disquería donde ella trabaja.
En el furor por decirle a ese amigo que está lejos, o no tanto, cuánto lo quieren, millones de llamados ingresaron a la red.
El secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Julio Basabilbaso, aseguró que la noche se desarrolló con "total tranquilidad".
Para optimizar la seguridad, "mantuvimos todos los controles como si fuera un sábado" y agregó: "Los operativos terminaron a las 6 de la mañana".
El funcionario municipal manifestó que en su dependencia "no tenemos accidentes reportados" y que la postal general de la noche fue como un día viernes "muy transitado, no llegó a ser lo que normalmente es un sábado".
Los boliches, como se sabe, aprovechan la fecha para agregar un día de trabajo. En este ámbito "todo fue ordenado", incluso un baile que se organizó en el Club Regatas, al que concurrieron "unas 700 personas".
"El único inconveniente -reconoció Basabilbaso- fue el gran desborde de tránsito entre la 1 y las 2 de la mañana", justo cuando "se juntaron los grandes que salían de cenar con los jóvenes que iban a bailar". En ese momento, la Brigada Infante, la Motorizada y demás inspectores, se dedicaron a ordenar la situación y cortaron la circulación en la esquina de bulevar y 1° de Mayo.
Como lógica consecuencia de un día lleno de festejos, esta mañana "reforzamos la limpieza", concluyó.
Y el taxista también
Los taxis y remises fueron de los tantos que desbordaron, como todos los servicios que trabajaron anoche.
Desde diferentes agencias señalaron que el movimiento fue notorio, sobre todo en la zona de la Recoleta. Ricardo contó que "no daban a basto los teléfonos, las líneas estaban congestionadas".
Y, entre cansado y contento, acotó que "somos muy amigueros los argentinos, ayer se vio. Muchos grupos de chicas y chicos pedían coches para ir a festejar".
De la Redacción de El Litoral