Financiado por el BID de Japón
Un premio al esfuerzo
Es no vidente, reside en Santa Fe y será uno de los dos argentinos que viajará a Tailandia para participar de un Programa de entrenamiento internacional para jóvenes con discapacidad.

La discapacidad no es un obstáculo para Pablo Ceballos. Este cordobés de nacimiento y santafesino por elección, es un ejemplo de vida. Terminó sus estudios secundarios y se matriculó en la Universidad, donde cursa el cuarto año de la licenciatura en comunicación social. Hace ocho meses Pablo logró ingresar a un campo de difícil acceso para los chicos con capacidades diferente: el mercado laboral.

Pablo trabaja en el Centro de Denuncias de la Secretaría de Estado de Derechos Humanos. "Registro todos los llamados que entran en la línea del 0800 y lo puedo hacer porque la computadora tiene un programa que es un lector de pantalla y a medida que yo tipeo me lee lo que escribo. De esa manera puedo cargar los datos y registrar las denuncias que realiza la gente", comentó Pablo.

La decisión de Pablo de progresar profesionalmente apostando a la capacitación sin importarle si el mercado laboral o las instituciones educativas están pensadas para integrarlos, tuvo sus frutos. Fue uno de los dos argentinos elegidos por el Banco Interamericano de Desarrollo de Japón para participar de un Programa de entrenamiento internacional para personas con discapacidad, que se realizará entre el 27 de julio y el 9 de agosto, en Tailandia.

El objetivo es que los 21 jóvenes con distintos tipos de discapacidades (mentales, motoras y visuales) que fueron seleccionados en América Latina y el Caribe intercambien experiencias que les permitan diseñar en el futuro lineamientos de acción. Entre los temas que se tratarán en los talleres se destacan como principales la independencia de las personas discapacitadas y su accesibilidad al mercado laboral y a las tecnologías.

Los jóvenes que participarán del entrenamiento fueron evaluados y elegidos según sus méritos. "Fui seleccionado en base a una serie de requisitos que había que reunir y entre ellos figuraba el tener conocimientos de inglés, cursos de informática y participar en una institución que tenga relación con la discapacidad para estar bien empapado en el tema. De lo que se trata es de reunir las mejores condiciones para aprovechar al máximo la capacitación", manifestó Pablo.

Aptitudes para acceder a la beca no le faltan. Además de estudiar y de trabajar en la Secretaría de Derechos Humanos, Pablo es coordinador nacional del grupo de jóvenes de la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Ambliopes y se hace tiempo para realizar cursos sobre telemarketing y gestión social aplicado a instituciones.

Experiencias

Pablo viajará a Tailandia con muchas expectativas y una sola misión: "dar un panorama de la realidad de nuestro país en cuanto a discapacidad y focalizar el tema en las cosas que son necesarias a la hora de lograr la inserción laboral", explicó. En este sentido, "la capacitación para mí fue muy importante y quiero transmitir que el hecho de que se nos brinde una oportunidad es fundamental para nosotros. La persona con discapacidad puede tener muchos conocimientos, pero el que se nos permita demostrar que realmente podemos hacer las cosas como las demás personas y hacerlo en forma eficiente nos permite acreditar nuestros saberes", comentó Pablo.

Entre sus expectativas figuran el "tratar de recoger absolutamente todas las experiencias para luego elaborar un informe que se va a transmitir a nivel institucional en todo el país con la intención de que llegue a todos los chicos con discapacidad".

Por último, Pablo calificó de "positivo" este tipo de jornadas porque "nos permite nutrirnos de información para que cuando nos toque dar un paso tengamos en cuenta todas las cosas que tenemos que hacer".

María Sol Pogliani