El secretario de Cultura de la Nación, José Nun, destacó ayer el enorme esfuerzo colectivo que se puso en marcha para la devolución de los tres cuadros (de Renoir, Cezanne y Gauguin) que fueron robados en 1980 y que "ya están de regreso en su casa", el Museo Nacional de Bellas Artes, después de un largo periplo con "ribetes de comedia negra".
Ante un numeroso grupo de fotógrafos, cámaras de televisión, periodistas y personal del museo, Nun dijo: "Acá tienen a las tres joyitas, en el sentido literal del diminutivo", instantes antes de que las pequeñas y valiosas obras "El llamado" (Gauguin), "Recodo del camino" (Cezanne) y "Retrato de mujer" (Renoir), valuadas en su conjunto en más de un millón de dólares, fueran descubiertas luego de 25 años de ausencia.
Acompañado por el director del museo, Alberto Bellucci; el director de Patrimonio Cultural, Américo Castilla, y la presidenta de la Asociación Amigos de la institución, Nelly Arrieta de Blaquier, Nun dio una conferencia de prensa en una pequeña y oscura sala del tercer piso, alumbrada constantemente por los flashes.
Mientras la expectativa por verlas iba in crescendo, Nun agradeció especialmente el rol cumplido por el embajador argentino en Francia, Archibaldo Lanús, alma mater de la operación para el regreso de las obras, la tarea realizada por su predecesor, Torcuato Di Tella, y la ayuda invalorable de Arrieta de Blaquier.
También el secretario de Cultura hizo hincapié en la necesidad de que esta recuperación no signifique únicamente un acto de celebración, sino que sirva "para generar una mayor conciencia sobre la importancia del patrimonio cultural en la identidad nacional".
Nun hizo un breve resumen desde el momento en que los tres cuadros fueron localizados en una galería de París tres años atrás. Rápidamente una empresa dedicada a encontrar obras de arte robadas inició una demanda civil para su restitución "que no prosperó y que tuvo ribetes de una comedia negra".
"Un abogado de Taiwan -donde se sospecha que fueron a parar las obras luego de ser robadas- tenía que declarar, pero no lo pudo hacer porque estaba en la cárcel, preso por contrabando de oro. Ahí la intervención de Lanús fue crucial para continuar el reclamo por la vía penal, iniciada enseguida del robo de las obras y que continuó con los exhortos enviados por el gobierno argentino al enterarse de que se encontraban en Francia", relató Nun.
A partir de allí, el proceso se aceleró y Castilla y el juez Oyarbide viajaron a París para el trámite de devolución. Previo a este paso, la Casa Christie's, gracias a una gestión de Lanús, hizo el peritaje de la obra de manera gratuita y se encargó de los gastos de traslado y de seguros.
Las obras llegaron al museo el martes pasado, donde fueron acondicionadas y se les restituyó -al Cezanne y al Gauguin- sus marcos originales, mientras que al Renoir "hubo que ponerle otro marco", informó Belluci, y agregó que desde el 6 de diciembre serán exhibidas al público dentro de la colección Santamarina, en la planta baja.
Agencia Télam