Más de 120 chicos se quedarían sin jugar al fútbol
El Club Infantil Urquiza en riesgo
En los próximos días el centro deportivo para jóvenes podría perder sus instalaciones. Un equipo que participa de una liga de veteranos se presentó con documentación que acreditaría la concesión del predio.

Desde los monoblock del barrio Las Flores se ve el potrero. Al otro lado de avenida Blas Parera, y al costado de una estación de servicio, un marco sin puerta indica la entrada al club Infantil Urquiza, cuya continuidad se ve amenazada.

Es sábado a la hora del almuerzo y la cancha empieza a poblarse de gurrumines, que atraviesan el alambrado perimetral dispuestos a jugar a la pelota. En su mayoría son de los barrios Scarafía, Los Troncos y Las Flores "pero hay de todos lados", cuenta José Ramón Videla, que está preocupado porque la institución está a punto de perder la personería jurídica.

Para Videla, que camina con la credencial de dirigente prendida del pecho, un equipo de fútbol, de una liga de veteranos, les está disputando el campo de deportes. "Esta gente apareció con otra personería jurídica, que no sabemos de dónde la sacaron", se queja el entrenador y dirigente.

El club Infantil Urquiza funciona en el predio de Blas Parera y diagonal Mario Millán Medina, desde hace 6 años, en un terreno que perteneció a Vialidad Provincial, y ahora es de la Municipalidad. Los dirigentes no se ponen de acuerdo para decir si fue fundado antes o después de 1990, pero en lo que sí coinciden es en la angustia de saber que pronto podrían quedar sin cancha.

Chau escuelita

"Es una lástima que nos echen, porque tenemos muchos chicos jugando. Que saquen una escuelita de fútbol es una injusticia", se queja Videla. "Nosotros no les cobramos nada" repite el entrenador, que dedica varias de sus horas libres a estar con los chicos.

Son más de 120 pibes de entre 5 y 16 años, que podrían quedarse sin club, y como para los padres "esto es como una guardería", la pérdida de la actividad generaría un vacío muy grande para el barrio.

"Hablamos con las autoridades pero nos dicen que no se puede hacer nada", porque necesitan tener un libro de socios, "pero nosotros tenemos los nenes, que no nos sirven como socios, y a los padres es muy difícil hacerles entender, porque son carenciados y tienen muchos problemas" dijo Videla.

Para sustentar sus dichos indicó que "casi todos vienen solos, y algunos no tienen ni botines ni medias". Por suerte a veces las empresas aportan para un juego de camisetas; "pero nosotros no tenemos apoyo político, ni contamos con el dinero para pagar un abogado que nos defienda".

Los gastos del club se solventan con un pequeño kiosco, y a veces son los chicos los que aportan $ 1 cada uno para pagarle al árbitro. Cuando tienen que viajar, "la única ayuda que tenemos es de la gente de UTA, que colabora con el colectivo, cobrándonos más barato. También hacemos rifas y con las colaboraciones de los padres nos mantenemos".

En una oportunidad José Videla y su señora donaron mil ladrillos para hacer un vestuario, "porque los chicos no tenían dónde cambiarse". Ahora "me duele no saber qué decirles. �Cómo les explico que a partir de mañana no vamos a tener dónde jugar?", se pregunta sin esperar una respuesta.

"Nosotros luchamos para los chicos, aunque a veces ni ganas tenemos de entrar al club. Pero agachamos la cabeza y seguimos adelante", dijo el entrenador, antes de reanudar la práctica.

Categorías.

En el club infantil Urquiza practican entre 120 y 130 chicos de los barrios Las Flores, Los Troncos y Escarafía. Los más grandes son de categoría 89/90, pero también practica la 91/92, 93/94 95/96 y 97/98, aunque también reciben chicos de 6 y 5 años. Participan de la EFA, que "son las escuelas de fútbol; donde jugamos con clubes de Santa Fe, pero también viajamos a Santa Rosa de Calchines, Laguna Paiva y Nelson".

De la redacción de El Litoral