Rossi con Reutemann

De la redacción de El Litoral

"Otro ritmo". Eso es lo que está viviendo -y así lo confiesa- el electo diputado nacional por el Frente para la Victoria, Agustín Rossi. El santafesino, que presidirá la bancada oficialista en la Cámara Baja de la Nación, ayer volvió a ser el elegido, esta vez para acompañar al presidente Néstor Kirchner en el viaje a Foz de Iguazú donde el jefe de Estado se encontró con su par, Luiz Inacio Lula da Silva. Y más tarde, también se hizo un espacio para encontrarse con el senador nacional Carlos Reutemann.

"No nos habíamos visto desde que terminó la campaña", recordó el legislador electo, consultado por El Litoral. "Me felicitó por la designación como presidente del bloque y estuvimos hablando sobre su nuevo rol en el Senado, como presidente de Comisión de Relaciones Exteriores. Está muy entusiasmado con esa función; cree que va a ser muy importante para la provincia tanto su nueva misión como la mía, en la jefatura del bloque", comentó.

El encuentro con el ex mandatario provincial se realizó en el Salón Eva Perón del Senado de la Nación, durante unos veinte minutos.

"No fue muy extensa porque el cuerpo estaba sesionando, pero tuvimos tiempo para hacer algunas valoraciones sobre la situación del país y de la provincia; comentarios en general. Yo le conté que estuve recorriendo distritos del norte y hablando con muchos dirigentes antes de asumir como presidente. Fue una reunión con muy buen clima y en la que acordamos encontrarnos más cotidianamente". Rossi dijo que no hablaron de la actual gestión provincial, ni de la supuesta intención de Kirchner de construir a través de su persona, un espacio despojado del las identificaciones con el reutemanismo u obeidismo.

El legislador contó a El Litoral que también estuvo esta semana reunido con el gobernador Jorge Obeid. "Me vino a visitar el martes y estuvimos hablando, aunque yo ya me había reunido con él anteriormente. Volvimos a conversar sobre la importancia que tiene presidir el bloque y sobre el desafío que también implica".

Rossi admitió estar inmerso en un ritmo de actividades y acontecimientos que no había vivido antes. "En Rosario, yo podía trabajar todo el día, pero volvía a mi casa, estaba con mis hijos y ellos me obligaban a parar. Ahora recién los veo los fines de semana", concluyó.