Un triunfo de Economía y de Agricultura
Pese a todos los vaivenes, la oferta bovina continúa estable
Contra todo pronóstico -el nuestro incluido- la faena de noviembre resultó apenas inferior a la de octubre (cayó 1,5 %) y sólo un 4 % más baja que en igual mes de 2004.

Ignacio Iriarte

No se puede saber qué habría pasado si el Gobierno no hubiera escuchado a ganaderos, frigoríficos y consignatarios y, como inicialmente se proyectó, hubiera hecho entrar en vigencia en noviembre el peso mínimo de 300 kilos, pero lo cierto es que la alta oferta de ganado es un triunfo político de Economía y también de Agricultura, que lograron lo que querían con una reducción sólo marginal en la oferta.

Como el peso medio de faena debe haber experimentado algún incremento (probablemente a 223-225 kilos), y al estar prohibida la matanza de animales de menos de 260 kilos, puede especularse que la producción de carne fue del orden de las 268 mil toneladas, lo que permitió un consumo de cerca de 60 kilos, y una exportación de 81.100 toneladas (récord histórico, con fuertes ventas a Rusia y embarques a Chile).

La mayoría de los operadores y analistas creemos ahora que la baja en la faena se manifestará más nítidamente recién en los datos de diciembre, que fue cuando se comenzaron a sentir los efectos combinados de la resolución 645 modificada, la quita de reintegros y la suba de las retenciones del 5 al 15 %.

Además, pararon algunos días varias plantas exportadoras importantes y habrían disminuido sus faenas otras, pero todo hay que tomarlo con cuidado, porque hemos comprobado -al mirar las matanzas de noviembre- que gran parte de lo que disminuye la faena de exportación es compensado por un aumento en la actividad de los frigoríficos consumeros, lo que ratifica la idea general de que se exporte menos y que se libre más carne al consumo interno.

Anticipación

En noviembre, los frigoríficos exportadores habrían incrementado las faenas para embarcar todo el volumen que declararon anticipándose a la baja de los reintegros y a la suba de las retenciones. Una vez cumplidos los embarques con el tipo de cambio "viejo", las faenas de exportación habrían descendido.

Si no se producen en las próximas semanas nuevos aumentos de los precios, todo indicaría que el aumento de las retenciones al 25 % ha sido un impulso del Presidente que Economía, por ahora, ha logrado detener. En noviembre, la carne (seis cortes que toma el Indec) subió un 4,5 %, por lo que contribuyó con un 0,2 % a la inflación del mes, que fue del 1,2 %.

Por ese 0,2 % de "inflación vacuna", se aplicó a la exportación un impuesto del orden de los 500 millones de pesos anuales, con la esperanza de que, si se castiga lo suficiente a las empresas exportadoras, el valor del ganado va a bajar.

Es probable que baje el ganado de exportación (sólo un 4 % hasta ahora), pero no lo suficiente, y que no baje el ganado de consumo, por lo que el castigo parece desproporcionado.