Ecos de una ceremonia emotiva
Los 105 años de la Agrotécnica de Casilda
El pasado 24 de setiembre, en la ciudad de Casilda, en el sur de nuestra provincia, tuvo lugar el acto conmemorativo de los 105 años de la Escuela Agrotécnica "Libertador General San Martín" y los 100 años de su primera promoción.

Agrotécnico Carlos María MederaPromoción 1957

La emotiva ceremonia fue presidida por el Rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Contador Ricardo Suárez, institución de la que depende la escuela desde el 10 de enero de l983. Se encontraban presentes su director, Agrotécnico Miguel Cané (ambos fueron oradores en el acto); autoridades; docentes y ex docentes; alumnos y ex alumnos de distintas promociones. Todo culminó con el almuerzo del reencuentro con 700 comensales.

Orígenes

La escuela fue creada por decreto del 8 de agosto de 1899 y se gestó desde el recién creado Ministerio de Trabajo de la Nación, cuyo primer titular, Dr. Emilio Frers, comenzó a trasmitir a colegas y amigos su preocupación por crear una escuela de enseñanza agrícola que conformara las necesidades del país. Sostenía Frers que se debía ver a la agricultura como manantial de verdaderos bienes, puesto que toda prosperidad que no estuviera fundada en la agricultura resultaba precaria, razón por la cual era indispensable formar, a través de una labor sistematizada y técnicamente dirigida, una población apta para obtener de las tierras su mejor tesoro.

Quien posteriormente estaría al frente de la Dirección de Agricultura y Ganadería, Ing. Agr. Enrique Nelson, interpretó el pensamiento del Ministro de Trabajo y dirigió su mirada al sur de Santa Fe para instalar el nuevo establecimiento de educación agraria.

El fundador de Villa Casilda, Carlos Casado del Alisal, puso de inmediato a disposición "cuanta tierra sea necesaria para la creación de la escuela". Por ese motivo, el Ing. Nelson es enviado para realizar una visita de inspección y como resultado del informe técnico eleva, el Ministerio de Agricultura designa a Casilda como sede de la segunda Escuela de Agricultura (la primera había sido la de Santa Catalina -Buenos Aires- fundada el 6 de agosto de 1883).

Lamentablemente, Carlos Casado del Alisal fallece antes de ver concretado su sueño y frente a esta situación, la Comisión de Fomento de Villa Casilda, presidida por Carlos Brebbia, reunió, por suscripción pública, 16.000 pesos que donó al Gobierno Nacional para que se compren las primeras tierras, lo que fue aceptado por decreto del 27 de octubre de 1899, adquiriéndose 97 hectáreas con 20.000 pesos más que aportó el gobierno. Entre 1899 y 1928, se adquirieron otras 208 hectáreas hasta totalizar las 305 has. que hoy posee la escuela.

El primer director

El primer director fue el Dr. Federico Wagner, un médico alemán que se había destacado en sus negocios agrícolas, quien asume el 17 de febrero de 1900 y se aboca a la organización de la escuela. El Ministerio de Agricultura dispuso que el dictado de clases se inicie el 1° de marzo de l902, pero luego prorrogó el plazo hasta el 4 de agosto. Fueron 40 los alumnos que cursaron en la etapa fundacional y en l905 se registra la primera promoción con 22 egresados con el título de Perito en Agricultura y Zootecnia.

La escuela poseía las secciones de cabaña y ganadería; chacra o agricultura; tambo; avicultura; apicultura; fruticultura; inseminación artificial; industrias agrícolas; galpón de clasificación de semillas y una estación experimental para investigación y experimentación agrícola donde se realizaban ensayos con las más diversas especies de cereales, oleaginosas, forrajeras y aromáticas. Por otra parte, fruto de la investigación realizada, fue la obtención de la variedad de maíz Colorado Casilda y de trigo 38 MA, que tuvieron amplia difusión a través de la multiplicación de semilla que llevaba a cabo la escuela.

Además, se explotaban dos campos anexos, uno de ellos de 446 hectáreas en Oliveros, cedido en l946 para la estación experimental, y el restante en Zavalla, de 547 hectáreas que en l969 pasaron a la Universidad Nacional de Rosario para uso de la Facultad de Ciencias Agrarias.

Cabe agregar que la leche obtenida en el tambo se vendía pasterizada con marca propia y distribuida a domicilio a clientes de la ciudad. También se comercializaban los productos de granja tales como quesos, huevos, miel, aves, dulce de leche y productos elaborados en base a la producción frutihortícola. Durante muchos años, la escuela participó en las exposiciones rurales de Rosario, Palermo y Venado Tuerto obteniendo numerosos e importantes premios, especialmente con reproductores bovinos de la raza Holando Argentino. También participó con éxito en concursos de calidad de maíz y en algunas oportunidades la escuela estuvo presente en muestras del exterior del país.

Egresados

A lo largo del siglo transcurrido, egresaron 2723 alumnos, de los cuales 125 son extranjeros que lo hicieron entre 1922 y 1975 provenientes de países de Sud y Centro América y aún de Europa, lo que demuestra que el prestigio de la escuela trascendió las fronteras de Argentina. En lo que respecta a los egresados de nuestro país, durante décadas, ya sea con el título de administrador, agrónomo o agrotécnico, por los que no optaban por cursar las carreras de medicina veterinaria o ingeniero agrónomo, existía una gran demanda pues constituían una oferta de mano de obra altamente capacitada en la franja de las carreras técnicas intermedias que los habilitaba para desempeñarse eficientemente en las más diversas actividades relacionadas con el agro.

Actualmente es un establecimiento educativo de Nivel Medio y Terciario que depende de la Universidad Nacional de Rosario. Su población escolar es de 214 alumnos y tiene en vigencia tres planes de estudio: Tercer Ciclo de la Educación General Básica; Nivel Polimodal y Trayecto Técnico Profesional en Producción Agropecuaria.

Sólo un recuerdo

José Seri, promoción l957, ex presidente de la Unión Profesional Técnicos Agropecuarios República Argentina (UPTARA), asistió a la celebración de los 105 años de la escuela, pero se sintió desilusionado. "Lo que hoy existe, dijo, no tiene nada que ver con aquel extraordinario establecimiento de enseñanza agropecuaria que era la ENAC. Agregó que "todo comenzó en 1969 con la transferencia del campo anexo de Zavalla a la Universidad Nacional de Rosario; continuó en 1977 con la instalación de la Facultad de Veterinaria en el predio de la ENAC. La puesta en vigencia del Polimodal en el marco de la Ley Federal de Educación le asestó el golpe de gracia a la profesión de técnico agropecuario que tanto beneficio le trajo al país en lo que respecta a producción agropecuaria y transferencia de tecnología.

"Frente a esta situación, concluyó Seri, el 24 de setiembre me limité a recordar los 105 años de la fundación de la vieja escuela y a agradecerle a los fundadores todo lo bueno que nos habían legado ya que cuando idearon aquel compromiso educativo, lo hicieron con vocación patriótica pensando en capacitar a los jóvenes argentinos para el desarrollo del país agropecuario y gracias a ello es que tuvimos un buen pasar en la vida con el desempeño de nuestra profesión como técnicos y/o científicos del sector rural".

Perezlindo y Bode

Los agrotécnicos Elmo Aurelio Perezlindo (promoción 1955) y Néstor Alberto Bode (promoción 1963) fueron dos egresados de la ENAC que, además de ejercer la profesión, tuvieron destacada actuación como presidentes de las comunas de Tostado y San Javier, respectivamente.

Elmo Perezlindo, que se desempeñaba como delegado del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la provincia en el departamento 9 de Julio y que, entre otras instituciones, había tenido activa participación en el Consejo de Administración de la Cooperativa Telefónica de Tostado la que entre el 2 de marzo de 1965 y el 24 de marzo de 1968 logró integrar a los abonados de esa localidad a la red nacional de telecomunicaciones, asume como presidente de la comuna el 14 de junio de 1968 y le imprime una maratónica actividad que se ve reflejada en una serie de mejoras y obras, entre ellas la pavimentación urbana, con lo que iba sentando las bases de la futura ciudad.

Perezlindo falleció trágicamente el 27 de junio de 1970, a los 33 años. En diciembre de l970, Tostado era declarada ciudad. Hoy la terminal de ómnibus lleva su nombre.

En 1976, Néstor Bode era productor e industrial arrocero y presidía la Asociación Santafesina de Productores de Arroz (ASPA). El 11 de setiembre de ese año es designado presidente de la comuna y convoca a los vecinos para que lo acompañen en su gestión. Así fue como con la plena participación de la comunidad, en poco más de tres años produjo una metamorfosis del pueblo de San Javier. Con una comisión de frentistas, en ese lapso se pavimentaron 70 cuadras; se amplió y se automatizó la central telefónica; se creó el hogar de ancianos; con recursos del FAE se construyó el edificio propio de la Escuela de Educación Manual N° 26; se construyó el primer plan de viviendas; se expropió el edificio de la comuna; se reactivaron dos instituciones, la cooperativa de agua potable y el Aero Club; etc. El 3 de diciembre de l979, San Javier se convertía en la primera ciudad de la Costa Santafesina y Bode en su primer intendente. Falleció el 18 de marzo de 1990, a los 43 años. San Javier lo recuerda con el nombre de una de sus calles.

Reconocimiento

Un momento de gran emoción se vivió en los festejos de los l05 años de la escuela cuando el director, Miguel Cané, junto con ex alumnos le entregaron una plaqueta a Florindo "Tito" Donati en reconocimiento por haberse desempeñado como preceptor durante 50 años (1945-1995), lo que fue rubricado con un prolongado aplauso de parte de los presentes.

Los educandos que pasaron por la escuela, especialmente por su internado, durante ese medio siglo, lo recuerdan a "Tito" como un segundo padre; un amigo; un consejero. También él, con su prodigiosa memoria, los recuerda a todos, no solo por su nombre sino también por su lugar de origen, su preferencia por equipos de fútbol de la AFA, etc.

Por otra parte, Donati realizó una investigación sobre la historia de la escuela desde su mismo origen. Esa documentación la conserva en un voluminoso archivo que tendría que ser aprovechado para editar un libro para perpetuar los antecedentes de este centenario establecimiento de educación agraria y, a la vez, premiar el esfuerzo de su ex preceptor.