La decisión del gobierno nacional de aumentar 10 puntos porcentuales las retenciones a las exportaciones de carnes, es un nuevo golpe para el sector productivo y la industria frigorífica del país y de la provincia de Santa Fe, que una vez más se verán notoriamente perjudicados por una medida a todas luces desacertada.
Desde la Cámara de Senadores de la provincia, hemos insistido junto con el senador Fascendini, respecto de la necesidad de que el gobierno santafesino reclame con el mayor énfasis posible ante el Ejecutivo nacional que esta disposición quede sin efecto.
Nos preocupa mucho que el Estado argentino prive -con esta decisión- a los productores de un cuarto de sus exportaciones de carne, a poco menos de un mes de haber dispuesto retenciones del 15 por ciento y que ahora se incrementan al 25 por ciento, advertencia que habíamos realizado en su oportunidad y que volvemos a remarcar ahora.
Para ejemplificar el perjuicio que se produciría en el caso de que el gobierno siga adelante con esta política, señalamos que afectará a 38 frigoríficos en toda la provincia, lo que representa el 12 por ciento del stock ganadero del país.
En el país existen casi doscientos mil productores ganaderos registrados y más de 400 frigoríficos, a lo que hay que agregarle la dispersión del mercado minorista, dado que la mayor parte del consumo local se da a través de carnicerías y sólo el 16 por ciento a través de supermercados. En tanto en la Provincia de Santa Fe hay radicados unos 40 frigoríficos que representan el 40 por ciento de la producción de carne del país y que también se verán afectados por la política anunciada por el gobierno central en torno a las retenciones.
Ya con el primer aumento de las retenciones no se logró absolutamente nada, porque el incremento de la carne se debe al libre juego de la oferta y la demanda del mercado y en ese aspecto el campo no es formador de precios, simplemente envía sus productos.
Las cifras que pierde la provincia son millonarias y podrían destinarse a atender necesidades urgentes de la población y no pasar a engrosar las arcas del Estado nacional.
No advertir esto es permitir que se sigan llevando adelante medidas que atentan contra la producción y el trabajo de los santafesinos, por lo tanto insistimos en solicitar que las autoridades provinciales asuman la responsabilidad para la cual fueron elegidas y condenen enérgicamente esta disposición a todas luces arbitraria y sin sentido del gobierno nacional, dejando de lado presiones políticas e intereses partidarios para pensar en el futuro de todos los habitantes de Santa Fe.
Felipe E. Michlig
Senador provincial por el departamento San Cristóbal
Presidente del Comité Provincial de la
Unión Cívica Radical, Distrito Santa Fe.