Equilibrio de sabores
Cocina agridulce. Para lucirse ante los comensales en estas fiestas, nuestro chef, Pedro Elías, propone un plato que combina pollo, puerro y manzanas gratinadas. Una receta simple pero distinta, para quedar muy bien.

por Revista Nosotros

Las fiestas de fin de año son una buena oportunidad para organizar una cena especial y dedicarle un tiempo a la preparación de recetas distintas, con un toque de distinción. Para esto, nada mejor que combinar ingredientes dulces y salados o amargos, y entrar al mundo de la comida agridulce. Sus platos son una propuesta que, poco a poco, pero con fuerza, se instaló en la cocina moderna. Originarios de China, India, Tailandia, Marruecos, Francia y Arabia, sus sabores conquistaron lentamente los paladares más exigentes.

La variedad de gustos y aromas que proponen -que deben estar en perfecto equilibrio- convierte a estas recetas en una opción distinguida a la hora de lucirse en la mesa.

Para cocinar recetas agridulces son indispensables la miel y el azúcar (especialmente negra) y no se pueden dejar afuera al jengibre, el clavo de olor y la mostaza, entre otros. Los ingredientes más utilizados en esta tendencia son las frutas, ya que en ellas mismas se encuentra el equilibrio perfecto entre el dulzor y la acidez o lo amargo.

Las carnes blancas combinadas con manzanas son un clásico de estas propuestas. Por eso, en esta oportunidad, nuestro chef, Pedro Elías, nos presenta un plato con pollo con esta fruta gratinada, ideal para sorprender a los comensales en la mesa de fin de año.

La preparación

Para prepararlo, trozar el pollo en presas, deshuesar y condimentar con sal y pimienta. En una cacerola, poner a calentar manteca y dorar en ella, luego, primero las patas y después las pechugas. Una vez listas todas las partes, colocarlas en una asadera. Introducir en el horno y cocinar a 200 grados durante quince minutos. Sacar, agregar el caldo de carne. Trozar el puerro, las cebollas y las zanahorias; picar el perejil y colocar todo con el pollo. Cocinar otros quince minutos.

Para preparar el gratín: pelar y descarozar las manzanas, cortarlas en rodajas delgadas y colocarlas en un molde. Espolvorear con azúcar, añadir la crema de leche y gratinar en horno caliente de cinco a diez minutos. Cuando se forme una costra dorada, retirar. Preparar los bulbos de puerro: lavarlos y cortarlos por la mitad. Ponerlos en una cacerola con manteca derretida, condimentar con sal y nuez moscada. Tapar la cacerola y rehogar durante cinco minutos. Armar los platos con una presa de pollo con el gratín de manzanas y los puerros alrededor.

Otra propuesta agridulce para acompañar el pollo es esta guarnición de cebollas a la miel. Para prepararlas, hay que pelar un kilo de cebollas, cortarlas en cuartos y colocarlas en una asadera. Rociarlas con tres cucharadas de miel, un hilo de aceite de oliva y pimentón a gusto. Tapar con papel aluminio y cocinar en el horno caliente durante veinte o treinta minutos aproximadamente, hasta que estén tiernas, y servir junto al pollo.