Funcionarios del área de Salud del gobierno porteño coincidieron hoy que en los festejos por la llegada del Año Nuevo aumentaron los casos de personas asistidas en diversos hospitales como consecuencia de episodios de violencia social, como peleas familiares o riñas callejeras.
El secretario de Salud, Donato Spaccavento, afirmó que "hay que intensificar más el trabajo en violencia social en la ciudad de Buenos Aires, porque es muy alta".
En tanto, el director general del Same, Germán Fernández, informó que hubo 44 personas atendidas en los hospitales porteños a causa de "peleas o grescas", seis más que en el inicio del año pasado.
Además, señaló que 31 asistidos se encontraban alcoholizados, cuando en 2005 sólo fueron tres.
Fernández afirmó a radio Mitre que, con respecto a la cantidad de heridos por pirotecnia, "afortunadamente, este año hubo un poco menos que el año pasado; no fue tan significativo como en Navidad.
"El año pasado fueron 340 asistidos, en relación con la actividad festiva; este año, 320. Ha bajado 20, pero no es una cifra significativa, sinceramente", admitió.
Por su parte, Spaccavento señaló que "lo que ha aumentado en este Año Nuevo fue la violencia social".
En contacto con Radio 10, precisó que el hospital Ramos Mejía "tuvo 23 heridos de violencia social, 22 heridas cortantes, 20 alcoholizados, un herido por arma de fuego.
"Hubo más pacientes en Año Nuevo que en Nochebuena y, más o menos, se mantuvieron las cifras este Año Nuevo con el Año Nuevo del año pasado", expresó.
El secretario se mostró sorprendido por "el nivel de violencia irracional; la vida casi no tiene valor para los que se pelean".