AFP-EFE
Dieciséis iraquíes murieron hoy en varios ataques, el más mortífero de los cuales fue un atentado suicida que dejó siete reclutas de la policía muertos en un atentado suicida al norte de Bagdad, según un nuevo balance proporcionado por fuentes de seguridad.
"Siete reclutas murieron y 13 resultaron heridos en un atentado suicida contra el ómnibus que los transportaba", dijo una fuente de seguridad revisando al alza el primer balance de cinco muertos y otros tantos heridos.
El atentado se produjo en la salida norte de Baaquba, capital de la provincia de Diyala (60 km al norte de Bagdad), agregó la fuente antes de precisar que "un kamikaze lanzó su automóvil atiborrado de explosivos contra el autobús que transportaba a los reclutas con destino al norte de Irak".
Baaquba y su región son con frecuencia escenario de ataques contra las fuerzas del orden.
Previamente, tres civiles iraquíes murieron tiroteados cuando su vehículo fue atacado por otro en el que viajaban varios hombres armados en una carretera cerca de Iskandariyah (60 km al sur de Bagdad), informó una fuente de la policía de Hilla, capital de la provincia de Babilonia.
Según un testigo, un niño que estaba con las víctimas fue al parecer secuestrado por los agresores.
En otros ataques, dos niños kurdos de siete y 10 años de edad murieron cuando unos hombres armados dispararon contra el automóvil de sus padres, que resultaron heridos, al sur de Kirkuk (norte), según la policía.
Un conductor de ambulancia de la ciudad murió igualmente por los disparos que recibió en otro ataque en la misma ciudad situada a unos 250 kilómetros al norte de Bagdad.
Un kamikaze y su cómplice, que llevaba una cámara, murieron tras ser sorprendidos en las inmediaciones de una base del ejército iraquí al norte de Kirkuk, indicó la policía. Los soldados dispararon contra el kamikaze en su coche que, al estallar, mató a su cómplice, dijo la policía.
En Dujail, 60 km al norte de Bagdad, dos soldados murieron en la explosión de una bomba al paso de su vehículo, mientras que otro soldado fue abatido cerca de Baiji, más al norte.
En Bagdad, una fuente de seguridad anunció el hallazgo de ocho cadáveres en una planta depuradora situada en la salida sur de la capital.
En tanto, las negociaciones políticas sobre un gobierno ampliado se reanudaron en Irak, donde las protestas contra la triplicación de los precios de la gasolina no dejaron de aumentar en este principio de año.
El primer ministro saliente, Ibrahim Jaafari, se reunió ayer a última hora con el jefe de la región autónoma kurda, Massud Barzani, y el presidente Jalal Talabani se encontró con el presidente del parlamento Hajem al Hassani.
"Estamos a favor de un gobierno de unión nacional, pero el reparto de los puestos no será examinado hasta el anuncio de los resultados" de las elecciones legislativas, declaró Jaafari tras esta reunión en Erbil, en el norte de Irak.
Por su parte, Talabani estimó que los cuatro grandes grupos políticos tenían que estar representados en el próximo gabinete, después de su encuentro con Hassani en Sulaimaniyah, también en el norte de Irak.
El presidente kurdo, que defiende este gobierno, hacía referencia a las listas de chiítas conservadores, de la alianza kurda, de la sunita del Frente de la Concordia y de la lista del ex primer ministro, el chiíta laico Iyad Alaui.
Los tres líderes de las listas de la Concordia, Adnane al Dulaimi, Tarek al Hachimi y Jalaf al Olayane, llegaron a Erbil y se reunirán el lunes con Barzani, anunció este último.
Un representante de la corriente radical de Moqtada Sadr informó, por su parte, de sus contactos con la lista de la Concordia y dijo que su grupo, que se presentó a las elecciones del 15 de diciembre sobre la lista de chiítas conservadores, estaba a favor de la reconducción del primer ministro Ibrahim Jaafari.
Jafaari fue declarado candidato a este puesto por su partido Dawa, pilar de la lista de la Alianza Iraquí Unificada, con el Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII) de Abdel Aziz Hakim.
Hakim viajó estos últimos días al Kurdistán, donde subrayó la alianza "estratégica" entre chiítas y kurdos que formaron el gobierno saliente.
La lista de Alaui forma parte de una agrupación de 42 movimientos políticos que protesta contra los resultados electorales parciales que, según ellos, están falsificados.