AFP
Los activistas palestinos recibieron el nuevo año con el breve secuestro de un militante pacifista italiano, posteriormente liberado, la explosión del club de la ONU en Gaza y disparos de cohetes contra Israel que pusieron fin a la tregua vigente desde enero de 2005.
Las Brigadas de Mártires de Al Aqsa, vinculadas con Al Fatah, y el brazo armado de la Jihad Islámica anunciaron el disparo de dos cohetes contra la ciudad israelí de Sderot, en el desierto de Neguev (sur), aunque no hubo heridos.
Los Comités de la Resistencia popular reivindicaron, por su parte, los lanzamientos de proyectiles contra posiciones del ejército israelí y un kibutz en Israel.
El ejército israelí contestó a estos disparos atacando anoche la localidad de Jan Yunés, al sur de la Franja de Gaza, informaron fuentes de la seguridad palestina.
El ataque estuvo dirigido contra un centro cultural de Fatah, el principal movimiento palestino, y por el momento no se registraron heridos.
Por otra parte, un grupo armado secuestró durante varias horas a un pacifista italiano en visita de apoyo a los palestinos. Su liberación se produjo gracias a las gestiones realizadas por la oficina del primer ministro palestino, Ahmed Qorei, según el consulado italiano de Jerusalén este.
Asimismo, cinco activistas palestinos armados y enmascarados asaltaron el domingo al alba un club privado para empleados de Naciones Unidas en Gaza, que después volaron con explosivos.
Estas acciones constituyen un duro golpe para el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, que hizo un llamamiento desesperado para acabar con la situación de anarquía creada en los territorios bajo su control.
"La Autoridad Palestina estima que el caos en materia de seguridad y las violaciones de la ley constituyen un peligro que amenaza nuestras aspiraciones nacionales", afirmó Abas en un discurso radiotelevisado.
Los principales grupos armados palestinos respetaban de facto desde el 21 de enero de 2005 una tregua, que expiraba el sábado a medianoche.
El líder palestino esperaba prorrogar este acuerdo, pero una serie de disparos de cohetes contra Israel condujo al Estado hebreo a crear una "tierra de nadie" o "zona de seguridad" en el norte de la Franja de Gaza para impedir los disparos.
"Ahora que el período de calma ha concluido, confirmamos que el enemigo (israelí) pagará el precio de sus crímenes contra nuestro pueblo", indicó un comunicado de las Brigadas Ezedin Al Qasam, el brazo armado de Jamas.
"Nuestros combatientes van a abrir las puertas del infierno a los sionistas", anunciaron por su parte los Comités de la Resistencia Popular.
Las amenazas de las Brigadas de Al Aqsa son particularmente molestas para Abas, porque ilustran las divisiones dentro de su partido, el Fatah, antes de las elecciones legislativas del 25 de enero.