Rosario (C).- El taxista rosarino Jorge Poremba, de 56 años, que recibió dos balazos durante un asalto hace 11 días, murió hoy a la madrugada en el sanatorio Laprida, de Rosario. Luego de enterarse de la noticia, los gremios que agrupan a los taxistas rosarinos anunciaron que mañana realizarán un paro -que podría ser por 48 horas- en reclamo de que el gobierno provincial garantice la seguridad de los choferes.
Poremba fue asaltado el 3 de enero pasado en el camino viejo a Soldini, cuando dos chicas de unos 15 años se subieron al taxi y luego de dar varias vueltas encañonaron al taxista al que hirieron de dos disparos tras robarle la recaudación. Herido de gravedad, Poremba recorrió unos tres kilómetros hasta su domicilio, donde sus familiares lo auxiliaron y lo trasladaron en el auto de un particular hasta el sanatario Plaza, desde donde lo derivaron al Laprida. En ese centro asistencial, los médicos operaron a Poremba, quien -según informaron en ese centro asistencial- había sufrido dos heridas de bala. Uno de los balazos le ingresó por el hombro y le salió por la ingle, por lo que en su recorrido el proyectil provocó serios daños al taxista en el páncreas e intestinos. El cuadro de Poremba se había agravado, porque sufría un problema renal congénito.
Hasta hoy a la madrugada, el taxista permanecía en coma farmacológico, luego de que a mediados de esta semana le realizaran otra cirugía, cuya finalidad había sido cambiarle la malla que recubría la pared abdominal. Pero anoche, Poremba falleció de un paro cardiorrespiratorio.
Ante esta situación, los gremios que nuclean a dueños y choferes de taxis anunciaron que tras el sepelio de Poremba realizarán una medida de fuerza que podría extenderse por 48 horas a partir del domingo.
El jueves pasado unos 400 taxistas llevaron adelante una protesta en el centro de Rosario en reclamo de mayor seguridad. Y tras el corte de calles que realizaron en torno de la sede de gobierno provincial, los representantes de los dueños y choferes de taxis mantuvieron una reunión con el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, quien les prometió incorporar "de inmediato" un número telefónico en clave a través del cual se podrán comunicar con la policía cuando estén en peligro. El funcionario les adelantó a los sindicalistas que "aumentarán los controles" que desde hace una semana se realizan en 24 puestos fijos instalados en la ciudad.