Pese a la sequía imperante
9 de Julio, un departamento muy apto para la ganadería
En estos momentos en que la sequía hace estragos en los campos del noroeste santafesino, es bueno recordar las características del suelo, el clima dominante, la proyección de la ganadería y, en menor escala, las posibilidades de la agricultura.

Eloy Rodríguez

El departamento 9 de Julio es una región semiárida, de clima subtropical con estación seca, con suelo salino y que tiene, en cifras aproximadas, una superficie de 1.670.000 hectáreas, de las cuales 300.000 están ocupadas por caminos, ferrocarriles y pueblos, 120.000 por agricultura y 1.250.000 por ganadería.

Es decir que la riqueza fundamental está dada por un stock de casi 1.000.000 de vacunos, cerca del 15% del rodeo provincial.

Históricamente, 9 de Julio tiene un balance hídrico deficitario, concentrándose las precipitaciones en los meses de marzo y abril, con la excepción del período 1973-1998, donde las abundantes lluvias e inundaciones hicieron pensar a más de un productor que las condiciones cambiaban hacia una disponibilidad constante de agua, hecho que no ocurrió ya que se trató de un comportamiento cíclico del clima, agravado por los desmontes.

Dadas estas características, se puede decir que es una zona apta para desplegar la ganadería, con la correspondiente inversión tecnológica, y con el predominio de los animales derivados de las razas índicas puras como Braford, Brangus y Santas Gertrudis, que se adaptan perfectamente al medio y a los pastos altamente fibrosos.

La alimentación se desarrolla a través del melilotus (alba), la alfalfa, grama rhodes, gramíneas de otoño-invierno (festuca y cebadilla criolla) y otras variedades con capacidades nutritivas, algunas de las cuales dan mucho forraje. Esto contrarrestaría la actual situación que obliga al productor a usar los rastrojos para el ganado, contexto que no deja al suelo recuperar su materia orgánica y perjudica la alimentación de los animales.

Prepararse ante todo

No obstante, y pese a la situación descripta, hay establecimientos que han realizado las inversiones en infraestructura para evitar este tipo de situaciones y otros que tendrán que adaptar sus instalaciones con el mismo fin.

Es dable destacar la excelente cuenca lechera existente en Montefiore, al suroeste del departamento, casi limítrofe con la ciudad de Ceres (San Cristóbal).

Desde el punto de vista de la agricultura y dada la característica del suelo, que es de clase 4, no puro para la actividad agrícola, los especialistas (del Inta-Tostado, por ejemplo) aconsejan realizar un solo cultivo al año (barbecho para acumular humedad), debido a que el terreno no almacena el agua suficiente en su perfil.

En las combinaciones, dentro del mismo período, de trigo, maíz y girasol, respectivamente, con la soja, lo que se sembró primero agota el reservorio de humedad, la tierra se queda sin nutrientes y perjudica ambas floraciones.

Sobre esta condiciones, se puede decir que se han constatado manchones salinos que ocasionaron la pérdida de algunos lotes de soja, que tiene mucho que ver con un ciclo de madurez de corta duración que es donde más se nota la falta de precipitaciones.

Las rotaciones agrícolas, técnica utilizada para aprovechar la fertilidad del suelo, no funcionan plenamente en el departamento 9 de Julio, donde se comenzó a extender la utilización de la siembra directa. Esta modalidad, adoptada desde hace 15 años, consiste en no mover la superficie cultivable, es decir, previa eliminación de la maleza y el rastrojo, se procede a sembrar sin laboreo. Así se origina el barbecho químico que presenta una cobertura vegetal seca que protege al cultivo de la lluvia, el calor e impide que la evaporación se efectúe rápidamente.

Pérdidas

Hoy, a causa de la sequía, se dieron casos de mortandad de vacunos en zonas comprendidas por las rutas provinciales 32 y 77 hacia la interprovincial N� 13, siempre al norte del canal interdistrital.